Momento de cambios

El Xeneize tuvo un mal arranque de temporada, después de la victoria inaugural acumula cuatro caídas al hilo que preocupan de cara al futuro. La competencia recién arranca y queda mucho por jugar, pero Boca debe realizar un cambio urgente. Qué lejos quedó aquella victoria ante Obras el pasado 23 de septiembre por 82 a […]

El Xeneize tuvo un mal arranque de temporada, después de la victoria inaugural acumula cuatro caídas al hilo que preocupan de cara al futuro. La competencia recién arranca y queda mucho por jugar, pero Boca debe realizar un cambio urgente.

Qué lejos quedó aquella victoria ante Obras el pasado 23 de septiembre por 82 a 80, un equipo que jugó mal 30 minutos pero tuvo un cierre perfecto, con mucha actitud, una Bombonerita enardecida y un Lucas Gargallo en modo jugador franquicia que anotó los libres decisivos. En los siguientes quince días Boca tuvo un baño de realidad con tres partidos de visitantes y tres derrotas por paliza: Ferro (83 a 63), Peñarol (90 a 65) y Quilmes (81 a 69). En la noche del viernes volvió a caer ante el milrayitas marplatense como local por 12 puntos, 85 a 73, y selló un mal arranque con un récord de 1-4.

Boca presenta problemas en ambos costados de la cancha. En defensa es un equipo endeble, que le cuesta marcar el perímetro donde los rivales muchas veces tiran con comodidad por distracciones en los cambios de marca y sufre seguido en la zona pintada: en las cuatro caídas le bajaron 12 rebotes ofensivos por partido. Además es el 5to equipo que más puntos recibe con 83.8 por noche. En ataque, el Xeneize es una anarquía que mata y, sobretodo, muere desde el triple: Boca toma más de 20 tiros detrás de la línea de tres y sólo encesta un 29%, uno de los cinco peores equipos de la Liga.

Párrafo aparte para los extranjeros. Fotios Lampropoulos fue la gran apuesta de Boca y por ahora rindió a la altura de lo esperado con casi un doble-doble de promedio con 13.4 puntos y 9.4 rebotes. El griego es junto a Lucas Pérez el jugador que más juega con poco más de 30 minutos por partido, lo que habla de la importancia de ambos jugadores y de la falta de recambio para las posiciones de base y pivot. Marcus James es el mejor norteamericano con poco: 8.2 puntos en poco más de 20 minutos y con porcentajes de tiro externo bajo. Mientras que lo de Christian Johnson es casi nulo, 4 puntos en 10 minutos a pesar de que en los últimos dos partidos prácticamente no jugó y es muy probable que sea cortado en los próximos días.

El equipo de Ronaldo Córdoba sufre la desigualdad de los presupuestos de esta competencia. Boca institución no apuesta fuerte al deporte como lo hacen otros equipos y el entrenador tiene que lidiar con una plantilla corta, el banco Xeneize es uno de los tres que menos puntos por partido aporta, con muchos jugadores con poca experiencia en la Liga Nacional y dos extranjeros norteamericanos sin nivel que no aportaron soluciones ni el salto de calidad esperado. Así, enfrentar a rivales que acumulan figuras hasta en el banco de suplentes se hace demasiado cuesta arriba.

El comienzo de Boca fue flojo desde el juego y desde los resultados, el calendario no fue benévolo con el conjunto Xeneize que en sus primeros cinco partidos disputó cuatro ante equipos que aspiran a estar en el Super 4 de fin de año: Peñarol en dos oportunidades, Ferro y Obras, a pesar de haber sumado el único triunfo. En la semana los dirigidos por Ronaldo Córdoba enfrentarán a Ferro y a Quilmes en un Luis Conde que seguro volverá a estar repleto esperando un cambio en el juego para enderezar el rumbo de una temporada que recién arranca pero ya preocupa.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Cómo ver gratis el Boca-River y en calidad HD

Los equipos de Miguel Ángel Russo y Marcelo Gallardo se verán las caras en La Bombonera por los cuartos de final de la Copa de la Liga.

¿Será otra historia?

Boca vuelve a visitar a Santos después de la goleada que sufrió en enero pero el panorama es distinto: el equipo de Russo busca encaminar la clasificación en la Libertadores antes del Superclásico.

Un Boca rejuvenecido

Russo puso a los pibes, ellos ganaron confianza y Boca ganó más que partidos: el Xenezie extendió su plantel y consolidó una idea de juego que se plasma cada vez que los juveniles están en cancha.