Aplaudan, aplaudan…

Benedetto fue una de las figuras en la victoria contra Gimnasia: marcó dos goles para que Boca se ubique como escolta de Estudiantes en el campeonato. Y empieza a justificar la inversión que el club hizo por él.

El flagelo de la comparación no discrimina a nadie. Para ajustarse a la literalidad de la sentencia basta con decir que ni siquiera Messi resiste: la sombra de Maradona en la Selección siempre estará flotando sobre él. Por eso no es de extrañar el agobio que sufre cada 9 que viste la camiseta de Boca después del legado imborrable que dejó Palermo. Son jugadores, equipos y épocas distintas. Que pocas veces se dan en la historia y por eso no sirven como vara para medir todo lo que vendrá luego. Desde ese lado, Darío Benedetto puede serenarse. Nadie espera que emule al Loco. Lo que sí se pretende es un desempeño a la altura de lo que exige la camiseta del Xeneize, que no es poco. Hasta acá, el ex delantero del América viene cumpliendo.

Leé también: El análisis de la victoria de Boca ante Gimnasia.

Recuperado de su lesión, Benedetto ingresó en la segunda parte de la derrota frente a Rosario Central. Una intervención espectacular de Sosa le ahogó el grito de entrada. Sobre el final, se tomó revancha y anotó el descuento, pero ya no hubo tiempo para más. Adiós Copa Argentina y adiós a la chance de ingresar a la Libertadores 2017. ¿Qué hubiese pasado si el Pipa iba de arranque y Tevez se retrasaba unos metros como viene haciendo últimamente? Nunca se sabrá y tampoco vale la pena gastar energías en dilucidarlo. Al fin y al cabo, como sucede con los yerros de Higuaín y Palacio ante Alemania, ya pasó y no hay vuelta atrás por mucho que nos lamentemos. El fútbol es así de cruel…

Pero lo importante es lo que pasa hoy: la victoria ante Gimnasia (3-0) vino como una bocanada de aire fresco luego de la eliminación ante el Canalla y ahora el Xeneize es escolta a cinco unidades de Estudiantes en el campeonato. Benedetto fue una pieza fundamental del triunfo con dos goles que engrosan su promedio (0.58) con la casaca del Xeneize: marcó siete tantos en 12 encuentros oficiales disputados.


Más allá de la cuestión estadística, el Pipa exhibió cualidades para asociarse con Tevez, participar de la creación e incluso asistir. Es un 9 habilidoso y pese a que no tiene un porte imponente, se las arregla para ganar de cabeza en el área rival. Todavía no pudo hacer gala de su pegada de media distancia, a excepción del golazo ante Quilmes. En el repertorio, tiene argumentos para justificar la inversión que se hizo por él.

El reclamo para el ex Arsenal es un espejo del pedido generalizado al plantel. ¿Qué sucede en los partidos importantes? A su favor, vale decir que aún no disputó muchos y que ante Independiente del Valle no fue uno de los grandes responsables: jugó de extremo en la ida y en la vuelta ingresó con el partido casi liquidado.

Luego del parate por Eliminatorias se avecina una racha interesante: primero se vendrá Rosario Central en casa y después los clásicos con San Lorenzo, Racing y River. Es la oportunidad de Benedetto de anotar esos tantos que hacen trascender a los delanteros. Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir…

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