Lo que los clásicos dejaron

Boca superó la seguidilla de clásicos cosechando la totalidad de los puntos, además de lo numérico que dejó al equipo de los Barros Schelotto como nuevo líder, ¿que conclusiones se puede sacar del rendimiento Xeneize?

San Lorenzo, Racing y River. Los hinchas de Boca marcaron con resaltador esas tres fechas en el fixture: ¿cuántos habrán imaginado ganar los tres partidos? ¿Alguno habrá soñado hacer 10 goles en esas tres fechas? ¿Se habrán ilusionado muchos con la vuelta de Fernando Gago para ese raid, con un Carlos Tevez fenomenal para llevarse nueve puntos sobre nueve posibles? El tridente de triunfos relanzó a un Boca que confirmó sus mejores virtudes y que, además de las alegrías de cada clásico, se trepó a lo más alto de la tabla. Antes de Colón, ¿qué aspectos hay que analizar en este cierre feliz de 2016?

Poder de fuego. Boca se mantiene como el equipo más goleador del torneo, pero amén de la para nada despreciable estadística también confirmó una capacidad envidiable: en cualquier momento del partido el Xeneize puede convertir. Genera peligro constantemente, pero incluso en pasajes llanos de fútbol, también ha sabido gritar goles que encaminaron los resultados.

Personalidad. Aguantó contra San Lorenzo, revivió cuando Racing apretó, le dio vuelta el partido a River en el Monumental… Los triunfos también tuvieron su costado de carácter, de mística por parte del equipo. Deuda pendiente en otros momentos, el plantel ahora parece convencerse y no bajar los brazos. Confianza, que le dicen.

Confirmaciones. Más allá del equipo en general, que parece ahora sí tener un once definido, varias individualidades han sacado chapa en esta seguidilla. Rodrigo Bentancur juega más liberado y cómodo con Fernando Gago detrás; Walter Bou es la gran revelación, convirtiendo en los tres clásicos; y Ricardo Centurión se destacó entrando desde el banco en el Monumental. Los pilares, obviamente, han sido Gago y Carlitos.

Las falencias que quedan. No todo es color de rosas y, más allá de la gran alegría que ha juntado Boca, aún preocupa la zona defensiva del equipo. En los tres triunfos hubo también chances claras del rival, y en su mayoría por desatenciones propias: zonas liberadas, malos relevos y hasta rechazos insólitos por parte de los defensores. Con el 2017 en la mira, es la zona a reforzar.

Por @lucasg91

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