La evolución de Centurión

El Wachiturro de Racing quedó atrás. La versión que se está viendo en Boca es ampliamente mejor, y más productiva.

Es domingo 9 de junio de 2013 y Carlos Bianchi está totalmente loco porque Boca no da pie con bola y está perdiendo con Racing en Avellaneda. Luis Zubeldía le dio indicaciones muy claras a Ricardo Centurión: «Atacá y desbordá por la izquierda». En el sector derecho de la defensa Xeneize está Leandro Marín, que además recibe la ayuda de Cristian Erbes. Pero al Wachiturro más famoso de todos nada lo detiene. «Metele, metele que quiere sobrar», grita el Virrey. Esa noche, la Academia ganó 2 a 0 por el gol en contra de Guillermo Burdisso y el penal de Sebastián Saja.

Pasaron 1284 días de esa noche y el presente de gran parte de esos 22 jugadores que saltaron al Cilindro de Avellaneda es muy distinto. Bianchi y Zubeldía ya no dirigen a Boca y a Racing. Marín se fue a Tigre, Erbes a los Tiburones de Veracruz, Burdisso al León de México y Saja partió al Gimnastic de Terragona para atajar y retirarse en Europa. Y ese famoso canchero que tanto enloqueció al Virrey se puso la camiseta Xeneize y hoy está mostrando la mejor versión de su carrera.

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En las primeras 8 fechas, al equipo de Guillermo Barros Schelotto se lo vio endeble y frágil de visitante pero fuerte y arrollador en la Bombonera. Con un puñado de partidos, Boca se convirtió en el más goleador del campeonato. Hoy, con la primera mitad del torneo sellada, los números son otros: de estar a ocho puntos del líder a ser el líder; de no ganar fuera de casa a derrotar a Gimnasia, San Lorenzo y River de manera consecutiva. Y el aporte de Centu fue variado e importante.

Este Boca huele sangre y ataca. En el contexto actual, Centurión se siente libre y pincha principalmente por el costado izquierdo, pero también le gusta meterse por el medio y apilar rivales para liberar a Carlos Tevez. En lo que va del torneo disputó 13 partidos y convirtió 5 goles, como el Apache. Su protagonismo va en ascenso porque además de desequilibrar en el mano a mano llega y mucho al área rival. Los mejores ejemplos son los dos tantos a Colón: en el primero llega a la zona de definición como un 9 puro.

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El Wachiturro que tiraba firuletes improductivos en Racing evolucionó en Boca. ¿Baila y provoca a sus rivales? Sí, pero cuando lo hace un rival es amonestado o la jugada termina en un peligroso tiro libre a favor del equipo. Este arraque de Centurión con la camiseta azul y oro es prometedor y los números lo demuestran: en la Academia jugó 56 partidos y metió 7 goles; en San Pablo, 79 encuentros y 8 goles; y acá, en solo 13 presentaciones ya suma 5 gritos.

Comentarios

  1. Toda la fe desde que llegó, Boca necesitaba un atrevido como éste. Salvando las distancias, me hace acordar a Carlitos en sus comienzos. Dale Riki!!!!!

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