¿La era de los 11 mejores?

Guillermo mete mano a medias para visitar a Banfield: Rossi le ganó la pulseada a Werner para quedarse con el arco aunque en el otro área el DT optó por respetarle la titularidad a Benedetto pese a que “Bou está con más confianza”. ¿Coincidís?

En la semana previa al dilatado comienzo del campeonato, Guillermo Barros Schelotto pateó el tablero: sacó a Axel Werner del arco para disponer el ingreso de Agustín Rossi, que arribó al club recién en este mercado de pases. Ya había dado indicios utilizando al ex Estudiantes en el equipo titular que superó a Argentinos Juniors por 1-0 en el amistoso del sábado pasado. La decisión quedó rubricada en los entrenamientos de esta semana y en la conferencia de prensa que el Mellizo brindó el jueves. “Para definir el puesto de arquero tenemos en cuenta la actualidad, el momento y las necesidades. Hacemos lo que creemos mejor para el equipo”, justificó el entrenador.

¿Cuál es el análisis del volantazo de Guillermo? Es una decisión audaz, pero comprensible teniendo en cuenta que son dos arqueros jóvenes, sin grandes disparidades en términos de expertise. Por estos motivos, sumado a algunos errores en el verano, no existen razones para respetarle el puesto a Werner pese a que acumula seis meses más de estadía en el club que su competidor. Sólo hace falta remontarse a una de las últimas sentencias del técnico que vaticinaba probables variantes. “Me tocó vivir la época de los 11 de memoria, pero ahora es la de los 11 mejores”, anticipó.

Son decisiones, podría decir Miguel Angel Russo. Todas conllevan sus riesgos. Y una modificación en un puesto que requiere especial sensibilidad eleva el margen de error. Aunque el protagonista no lo exteriorice todavía en sus declaraciones, para Werner es un golpazo su salida del equipo. “Hoy me siento titular”, sostenía el ex Atlético Rafaela en enero. Por eso el Mellizo confía en que Rossi no se va a mancar. En el fútbol está casi todo inventado: los arqueros generalmente suelen salir sólo por lesiones. Y si salen por bajo rendimiento, casi seguro sea para no volver.

Dos caras de una misma moneda: la alternativa por la que optó Guillermo de apelar a los 11 mejores no tiene reflejo en el otro área. A fuerza de goles, en su mayoría ingresando desde el banco, Walter Bou completó un verano estupendo que se contrapone con un desempeño deslucido de Darío Benedetto. La Panterita demostró que su cierre de 2016 estuvo lejos de ser un oasis. La distancia entre las actuaciones de ambos fue tal que la pregunta sobre la ausencia del ex Gimnasia en el primer equipo se volvió rutinaria en las conferencias del Mellizo.

“Bou está en un momento bárbaro, tiene la confianza de que si entra va a hacer un gol. Quizás Benedetto no esté con esa confianza, pero es un jugador excelente. Uno se inclina por él por historia, por pasado y por trayectoria. Esto es una lucha permanente”, argumentó el técnico en diversa sintonía respecto a sus dichos anteriores. Si Bou está con la flechita para arriba y Benedetto no, ¿por qué opta por el ex América?

Las dudas comenzarán a responderse este sábado cuando Boca visite a Banfield. Sería lógico que el Mellizo considere que Benedetto es mejor. De cualquier otra manera, se contrapondría con su visión sobre lo que denomina la era de los 11 mejores. Tal vez recuerde que un día Bianchi se animó a sentarlo en el banco en la final de la Intercontinental ante el Real Madrid. Y que tres años después tuvo revancha: formó dupla ante el Milan con Delgado, aquel que lo había relegado con el Merengue…

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

¿Candidato yo?

Boca quiere demostrar que es el gran aspirante al título como sostienen en la vereda de enfrente: ante Atlético Rafaela, Zuqui ingresará en lugar de Solís para favorecer la lucha en el medio. A dejar atrás el partido con Patronato…

Tres para uno

Zuqui, Solís y Junior Benítez compiten por el puesto que dejó vacante la lesión de Centurión. ¿Qué aporta cada uno? ¿Por quién se decidirá Guillermo?

Cambio de ritmo

Lento y predecible, Boca dejó ver su peor cara en ataque ante Patronato sin Centurión. ¿Qué alternativas tienen Guillermo y el equipo para recuperar la chispa en la ofensiva?