Tres para uno

Zuqui, Solís y Junior Benítez compiten por el puesto que dejó vacante la lesión de Centurión. ¿Qué aporta cada uno? ¿Por quién se decidirá Guillermo?

Boca sufrió sin Ricardo Centurión ante Patronato, volviéndose un equipo menos agresivo y más predecible. Ahora se viene la excursión a Rafaela, y en el horizonte empiezan a asomar escollos más exigentes como Estudiantes, River y Newell’s. En la búsqueda de mantener la distancia en la punta pero también de suplantar el rol del ex Racing, Guillermo Barros Schelotto cuenta con tres nombres para usar en esa posición vacante: Nazareno Solís, Fernando Zuqui y Junior Benítez.

Solís fue el elegido contra Patronato. El ex Talleres cooperó con un gran centro para el gol de Benedetto, pero luego no pesó y se notó su falta de roce y de entendimiento con los compañeros. Zuqui, de más experiencia, podría ser el titular ante Atlético Rafaela: el ex Godoy Cruz aporta más equilibrio, pero está lejos de la agresividad que propone Centurión; además, todavía no ha podido destacarse en los minutos que tuvo en el club. Benítez, viejo conocido del DT, ha sumado goles en sus pocas apariciones, pero todavía se lo ve algo falto de ritmo y parece estar un escalón debajo de sus competidores.

Lo cierto es que, elija a quien elija Guillermo, el equipo no tendrá la chispa que hoy por hoy sólo propone Centurión. Deberá trabajar en generar en conjunto opciones dinámicas de ataque: aprovechar las subidas de los laterales, explotar los piques de Pavón (sin Centurión, el más desequilibrante), y llegar por sorpresa con los mediocampistas. Rafaela primero y Arsenal después serán las pruebas para ver cómo llega Boca a la recta final del campeonato.

Por @lucasg91

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Goleador y figura

Dario Benedetto fue el goleador del campeón y del campeonato. Siempre con apariciones determinantes para ayudar al Xeneize en los momentos más complicados del equipo.

A medida del Barrios

Wilmar tuvo que esperar, pero, cuando le llegó la chance, estuvo a la altura de las exigencias. De la nada a la gloria, en tres meses.

#MuyBocaViaja: que de la mano, de los neutrales…

Goleada en el Minella, rabas en el puerto, saltó la banca en el Casino, unas birras por la Güemes: crónica de un viaje inolvidable a Mar del Plata sin los colores de Boca.