Ganar para soñar

Boca recibe a River con una chance inmejorable: festejar una victoria y encarar lo que queda del torneo con una sonrisa dibujada en el rostro.

Boca no está obligado a ganar este superclásico por la tabla: sea cual sea el resultado, seguirá siendo puntero del torneo. Tampoco la presión pasa por un historial adverso: el último partido versus River terminó con cuatro goles a domicilio y el ídolo del club en las tapas de todos los diarios. El equipo tampoco tiene que demostrar: está puntero por méritos propios y ya ha ganado partidos importantes. Por supuesto que Boca tampoco está obligado a ganar por los promedios, como si estuvieron otros en algún momento…

Pero Boca debe ganar. Y no sólo por la historia, cómo se encargó de remarcar en conferencia de prensa Guillermo Barros Schelotto, un erudito en la materia. Boca tiene que ganar para gozar, para estar en una situación inmejorable. Para soñar con un escenario ideal: encarar holgado y confiado el tramo final del campeonato después de ganarle a su rival dos veces.

Boca va en busca de la felicidad plena. En un club en constante crisis mediática, a veces suena utópico: esta chance está ahí, se disputará este domingo en la Bombonera. 90′ que pueden dejar una sonrisa pintada en el rostro de acá al final del semestre. Juéguensela por eso.

Por @lucasg91

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Choque de opuestos

Boca, el equipo que más goles marcó en el torneo, visitará a Vélez, el único que mantiene su valla invicta. La última vez en Liniers, el conjunto del Mellizo realizó una de sus mejores performances. ¿Repetirá este sábado?

Suma sin restar

Paolo Goltz va creciendo en Boca y contra Godoy Cruz se vio su mejor versión. Pedido por Guillermo, llegó con poco ritmo de fútbol y de a poco se va acomodando.

La ilusión renovada

El básquet Xeneize arranca una nueva temporada en el máximo nivel, con cambio de entrenador, varias caras nuevas y con la obligación de no repetir la mala campaña del año pasado.