El curioso caso de Rodrigo Bentancur

Promesa de Inferiores, venta millonaria, elogiado y elegido por todos sus DTs: Bentancur se va de Boca sin terminar de demostrar por qué tanta fama. Un perfil de un jugador que también es reflejo de una época sin paciencia.

Los tiempos cambian. Las fotos de la cancha la revelabas en un Kodak, llevando el rollo con cuidado, sin que vea la luz; hoy entrás al Instagram de la figura del equipo para conseguir la mejor postal de tu ídolo. Masividad, rapidez, exposición: todos factores que hoy en el fútbol son ineludibles. Los tiempos cambian, entonces. Y sobre todo se acortan: Juan Román Riquelme, máxima figura del fútbol local argentino en la historia, recién se fue a Europa a los 24 años. Hoy, Rodrigo Bentancur, protagonista de esta historia de idas y vueltas, de esperanzas y decepciones, de torbellinos de emociones, dejará Boca con apenas 20, millones de dólares en las arcas del club y miles de dudas sobre su caso, el del crack que nunca vimos.

«Vive rápido, muere joven y deja un cadáver bonito». La metáfora rockera no aplica al candombe del uruguayo Bentancur: su recuerdo no será grato. El uruguayo creció de golpe, nunca maduró y se va con un sabor amargo para el paladar boquense, acostumbrado a la garra y el empuje. Aunque todavía puede llegar a volver para los últimos partidos del campeonato, la derrota 1-3 contra River fue un adiós casi que lógico para un chico que, aparentemente, no estaba destinado a triunfar con la camiseta azul y oro: elogiado por la gente de Inferiores, elegido por todos los entrenadores de Primera que tuvo, bancado por sus compañeros y, aún así, lejos de conquistar a la gente.

Bentancur nació en Nueva Helvecia, una ciudad uruguaya de menos de 20.000 habitantes cercana a Colonia. A los trece años su futuro era Peñarol: viajaba cuatro horas por día para jugar en Montevideo con su familia afrontando los costos. A los 14 apareció Boca, con un viaje más corto para cruzar el charco, con todos los gastos cubiertos, y con el nexo de su madrastra argentina (su madre biológica falleció cuando era sólo un nene). Dos características fueron las que llamaron la atención de los cazatalentos que lo fueron a buscar: su altura, ya más de 1,80 metro, y su manejo de pelota. «Guárdenlo en una cajita de cristal y que no se vaya de acá», dijo un famosísimo formador de Inferiores de pasado glorioso por Boca apenas lo vio.

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Como toda su carrera en el club, el comienzo fue a los tumbos. Por la normativa de FIFA que traba las incorporaciones de jugadores menores, Boca tuvo que apelar dos veces al TAS para lograr inscribir a Bentancur en el torneo de Inferiores de AFA. Una vez que entró, compartió equipo con chicos como Guido Vadalá y Alexis Messidoro. Su ascenso fue meteórico: enamoró a todos, incluido a Jorge Raffo, por entonces coordinador de las juveniles xeneizes. «Es un jugador universal: juegue donde juegue lo hace bien. En un torneo internacional lo pusimos de 2 y rindió sin problemas», contó Raffo en MuyBoca recordando casi con nostaglia el brillante paso del Uru por su gestión. No sólo llamaba la atención adentro de la cancha: «A su edad todos los pibes se quieren ir de joda, piensan en minas, en autos; él fue el único que se puso triste de verdad cuando le tocó irse de la pensión, los otros se quieren ir a la mierda apenas pueden», recuerda un colaborador de juveniles, sorprendido por la sencillez y la humildad de Bentancur.

Su salto a Primera, de la mano de Rodolfo Arruabarrena, invitaba a soñar de a poco: hizo el quinto del 5-0 a River en Mendoza en el verano de su presentación. Empezó a sumar minutos con la Primera en el trunco primer semestre de 2015, y se volvió una fija para la segunda mitad. «Bentancur va tener más alegrías que tristezas en La Bombonera, nos va a dar muchas alegrías a los hinchas. Lo tuve en Reserva y sé lo que es, no tiene techo», soltó Hugo Ibarra en MuyBoca, mientras Rodrigo iba consolidándose en el primer equipo. «Es un volante mixto que recupera y aparte sabe jugar. Tiene cualidades por encima de la media y va a hacer una gran carrera», sumó -también por MuyBoca- Juan Simón, por entonces manager del club; Boca había incluido una opción de compra por el uruguayo en la negociación con la Juventus por Carlos Tevez. El futuro del pibe, que apenas había empezado a caminar, era cada vez más prometedor. Y cada vez más europeo.

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En esta rara carrera, el salto a la masividad y a la exposición también fue extraño. Y fue, principalmente, doloroso: todo el país futbolero conoció a fondo a Bentancur y su historia aquel 6 de septiembre del 2015 en que un error suyo dejó a Mauro Matos mano a mano con Agustín Orion para definir el 1-0 de San Lorenzo en la Bombonera. Boca, otra vez, se sumía en una de las tantas crisis y todas las cámaras enfocaron el llanto del botija. La banca de sus compañeros y de sus conocidos no se hizo esperar: «Lo que le pasó ayer le puede pasar a cualquiera y hay que bancarlo, es un crack», dijo en MuyBoca Messidoro, su compañero de Inferiores; «cuando lo vi llorar se me partió el alma, pero él es muy fuerte. Es un nene con la cabeza de un adulto y se va a recuperar», sumó Luis Luquez, su primer DT de Inferiores, aportando otro testimonio sobre la seriedad y lo centrado de Bentancur.

El torneo local y la Copa Argentina ganadas en menos de cuatro días significaron los primeros títulos para Bentancur, así como un manto de piedad para su error con San Lorenzo, pero 2016 tenía otra sorpresa para Bentancur: el DT que lo llevó a Primera se alejó de Boca. Sin embargo, la partida del Vasco no modificó la situación del botija: Guillermo también apostó por él, también lo elogió, también siguió colocándolo como titular. Sin gol ni asistencia, el punto máximo de las críticas llegó en la segunda mitad del año, cuando el Mellizo apostó por él de doble cinco con Pablo Pérez. Los rumores de su futuro traspaso a la Juventus y de cifras millonarias aumentaban la expectativa por verlo hacer algo diferente; en cancha, mientras tanto, al uruguayo le costaba sobresalir.

El 2017 lo encontró con un nuevo desafío: las Juveniles de Uruguay. «En Boca, Bentancur es un jugador complementario; para nosotros, era y es el jugador», le contó a MuyBoca su DT, Fabián Coito, tras ganar el Sudamericano sub 20 con Rodrigo como capitán y pieza fundamental. Otro DT que tampoco ocultaba su devoción por el botija… Volvió a Boca tras ser campeón y, pese a perderse gran parte de la pretemporada, Guillermo no dudó: titular de nuevo, titular siempre, titular todo el semestre. Sin descollar, finalmente se concretó su traspaso a Juventus por 9.5 millones de euros.

«Nació con la camiseta del Real Madrid puesta», es la excelente analogía que tira off the record uno que lo vio desde botija. Su estilo fino, elegante y dinámico conquistó a sus entrenadores, pero jamás a la gente de Boca, que seguramente le colocó una presión y una responsabilidad que no le correspondía. Con apenas un gol y pocos momentos a la altura de las cifras y de los elogios, el pibe de Nueva Helvecia se va a cumplir su destino: ser un crack europeo. Su paso por Brandsen 805 casi que sobra en la historia del futuro crack.

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Comentarios

    1. En el Sudamericano ya demostró su potencial siendo pieza clave de Uruguay y conquistando el titulo.
      En el Mundial van 2 partidos (ambos ganados por Uruguay y Bentancur esta a un nivel altísimo..).

      Creo que en Boca le exigían demasiado para un pibe de 19 años.

  1. el problema es que en Boca hay personas que no parecen conocer la historia, El crack que hubiera brillado en Boca hubiera sido Cubas, pero lo ningunearon, equivocarse en elegir presidente y técnicos se paga caro.-

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