¡Quiero vale cuatro!

En su visita a Mar del Plata, Boca aplastó 4-0 a Aldosivi, consiguió el pase a la Libertadores y acaricia el torneo: con una victoria más, gritará campeón. Este miércoles en Bahía Blanca, como en 2005, puede coronar el título.

«En la cancha de Olimpo vamos a ganar, en la cancha de Olimpo vamos a ganar….», cantaron los célebres neutrales, que no resultaron ser tan imparciales como la palabra sugiere, luego del gol de Silva que cerró la goleada de Boca por 4-0 ante Aldosivi. La memoria viajaba hacia aquella consagración de diciembre de 2005 en Bahía Blanca con el Coco Basile en el banco, Gago en cancha y Guillermo ingresando en los últimos minutos para ser participe del broche de oro para lograr el título. Si es verdad que la historia es cíclica, lo veremos este miércoles. Con una victoria ante Olimpo, el Xeneize asegurará un campeonato que se sufrió más de la cuenta.

Por lo pronto, el triunfo ante el Tiburón dejó certezas: Boca estará en la próxima Libertadores. Volverá el ritual de las noches de Copa en la Bombonera en 2018. Y este desenlace del torneo desprende buenas sensaciones para el futuro. El Xeneize parece haber aprendido a sufrir. Cuando el torneo parecía sencillo, el equipo se complicó sólo. Sin embargo, cuando las papas quemaban, cuando River acechaba, cuando los hinchas dudaban, cuando la prensa machacaba, apareció el estirpe que se le demandaba al plantel. Capear tormentas es condición sine qua non a futuro: nadie desfila en una Copa.

Al igual que ante Independiente, en Mar del Plata no hubo dudas. Boca no sólo aplastó desde el resultado, sino también desde el rendimiento. Benedetto falló. Y esta vez, a la inversa de lo que venía sucediendo, el equipo lo respaldó a él. Pavón abrió la cuenta con un golazo desde afuera e instantes después Centurión aumentó con complicidad del arquero de Aldosivi. Se vieron algunos rastros de apatía en la segunda parte que rememoraron los encuentros ante San Martín (SJ) y Vélez en los que el Xeneize se confió y casi se lamentó. Un cabezazo de Lugüercio al palo despabiló al equipo. Gago anotó de penal para extender la diferencia y Silva completó el 4-0.

Existe una ceremonia que comparten muchos hinchas de Boca, asiduos a la Bombonera: acudir a la célebre pizzeria del barrio. La distribución de sus locales es sugerente. Además del mencionado, cuenta con dos en Avenida Corrientes, a escasas cuadras del Obelisco. Recomendación: los miércoles hay buenas promociones…

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