Arrasador 

Boca aplasta a sus rivales: le ganó 4-0 en Liniers a un Vélez que no había recibido goles en el torneo. Benedetto metió dos y se subió a la cima de los goleadores. Un baile

Cuatro partidos jugados y cuatro ganados. El campeón no se demora en la defensa de su corona: esta vez, la víctima fue un Vélez que parecía amenazante, que ni siquiera había recibido goles en el torneo. Boca arrasó en Liniers con un 4-0 que pasará a la historia y que lo dejó, una semana más, como puntero del campeonato.

Vélez intentó ensuciar el partido, trabar el mediocampo y demorar cada fallo arbitral con protestas. En un primer tiempo que se jugó al ritmo del Fortín, Boca igual estuvo tranquilo y golpeó con una contra de manual: Pavón asistió a un Fabra que se corrió toda la cancha y el colombiano cruzó la pelota para el 1-0 de Benedetto.

En la segunda parte, en cambio, los hilos fueron de Boca. Primero volvió a mojar Benedetto con una acrobacia exquisita tras otro desborde de Pavón, y después fue un gol en contra tras un centro del Pipa y el apriete de Cardona. Fabra ya sobre el cierre puso el 4-0 antológico. El Xeneize fue un ballet con varios artistas de lujo: Benedetto, Pavón, Cardona, Fabra, momentos de Gago y Pérez, firmeza atrás…

El final fue la frutilla del postre: la gente de Vélez, a la que se le dispararon fuegos artificiales que tenían preparados seguramente pensando otro escenario, interrumpió el partido con cantos xenófobos. La imagen de un anciano canoso cantando con impotencia que ese Boca que lo humilló es de Bolivia y Paraguay resume el ridículo en que el Xeneize deja a sus rivales.

Por @lucasg91

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