Camaleónico

Tras la lesión de Benedetto, el Xeneize tendrá que reinventarse otra vez hasta el parate. Rosario Central será el primer examen y Guillermo analiza tres modificaciones.

Los malos momentos de Boca en este 2017 se pueden contar con los dedos de una mano, un síntoma del enorme progreso del equipo desde la asunción de Guillermo. La caída ante River en el superclásico en la Bombonera y la eliminación de la Copa Argentina ante Rosario Central encabezan la lista. El resto, más trágicos incluso, son factores ajenos al rendimiento del Xeneize. Las lesiones de Gago y Benedetto, los dos emblemas del campeón, preocupan más que una simple derrota ante Racing luego de ocho triunfos consecutivos. «Algún día íbamos a perder», explicó el Mellizo. Y sí…

En un campeonato que Boca dominaba de punta a punta, resignando a un rol de partenaire al resto, la caída ante la Academia abrió un margen para la disputa. Que se ensanchó con la lesión del Pipa. Los de atrás huelen sangre, pero el equipo debe demostrar que no está herido. En el medio, de acá al receso, habrá tres pruebas para evidenciar que lo de Racing fue circunstancial. La primera será este domingo ante Rosario Central, uno de los pocos que logró amargar al Xeneize, en Arroyito.

Para visitar al Canalla, el Mellizo planea tres modificaciones. Dos de ellas serán obligadas: Bou y Peruzzi en lugar de Benedetto y Jara, lesionados. El cambio restante sería la vuelta de Cardona supliendo a Espinoza, que no acumuló méritos ante Racing para ganarse un puesto entre los titulares. De esta manera, los once para ir al Gigante serían: Rossi; Peruzzi, Goltz, Magallán, Fabra; Pablo Pérez, Barrios, Nández; Pavón, Bou y Cardona.

Mientras se definen las negociaciones por Tevez, quien, a la inversa que con su salida, podría llegar para rellenar el hueco que dejaron las lesiones, Boca está ante una nueva prueba. La misma que ya superó con la ida del propio Apache a fines de 2016: que sea el equipo en su conjunto, al menos por estos tres encuentros, quien responda por los ausentes.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Empuje a lo Boca

El Xeneize se lo dio vuelta a Atlético Tucumán al final y desató la fiesta en la Bombonera. Sobró posesión y faltó profundidad, pero los goles de Langoni devolvieron al equipo a la pelea.

Grito de desahogo

Boca ganó como más se disfruta: 1-0 en la última en Florencio Varela. Queda mucho por mejorar, pero la victoria tranquiliza. Próximo rival: el puntero, Atlético Tucumán.

Rumbo torcido

Boca no pasó del 0-0 ante Rosario Central y profundizó el desconcierto en su presente. Sin una columna vertebral sólida, al Xeneize nuevamente lo salvó Rossi y generó poco en ataque.