Jugar sin Goltz

Boca tendrá que modificar su dupla de centrales para recibir a Arsenal. Vergini tiene todos los números para reemplazar a una de las fijas de Guillermo.

“Que se ponga la camiseta de Boca y juegue”. La famosa frase que se escucha en cada mercado de pases hace referencia a una determinada clase de futbolista. Se trata de aquel que, se percibe, reúne las condiciones para calzarse la Azul y Oro y saltar a La Bombonera sin sufrir contratiempos en la adaptación. Paolo Goltz forma parte de ese selecto grupo.

El defensor central, de 32 años, mostró en un puñado de partidos (12, para ser precisos) que era el elemento que faltaba en la estructura de Guillermo Barros Schelotto. El experimentado, el de mala cara, el eficaz, el de perfil bajo, el que no sonríe en las fotos.

Goltz tuvo a los Barros Schelotto en Lanús y salió campeón de la Copa Sudamericana 2013. Los Mellizos saben lo que podía aportarle a Boca y no dudaron en pedirle a Daniel Angelici que hiciera las gestiones con el América de México. Y el jugador, que ya conocía la idea del CT, tampoco dejó pasar el tren de volverse a la Argentina y encima ponerse la Azul y Oro.

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El último fin de semana Goltz se fue expulsado ante Rosario Central por una situación muy insólita. Esa doble amarilla (la primera no existió) obligó a los Mellizos a cambiar sobre la marcha y colocar a Wilmar Barrios en la posición de central. Y ahora deberán modificar algunos nombres para recibir a Arsenal el próximo domingo.


Santiago Vergini y Juan Manuel Insaurralde son los relegados. Los que últimamente miran los partidos desde el banco de suplentes porque Goltz y Lisandro Magallán formaron una dupla sólida: Boca apenas había recibido dos goles antes de caer ante Racing y Rosario Central. La mejoría en la última línea era palpable.

Entonces, ahora Guillermo tendrá que optar por uno de los dos. Insaurralde o Vergini. Probablemente sea este último. Lo cierto es que hoy por hoy ninguno de los dos está en condiciones de ganarse un puesto en el equipo titular. Y los números muestran que en este semestre tuvieron poca continuidad: el Chaco disputó 2 minutos vs. Central y el ex Estudiantes los 90 vs. Patronato.

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Si se analizan aún más en frío los números, la última vez que Insaurralde jugó de titular fue en mayo de este año en el 1 a 0 a Newell’s en La Bombonera. En el caso de Vergini hay que viajar en el tiempo hasta junio, cuando el Xeneize derrotó a Unión por 2 a 1. Dos centrales sin continuidad y que lejos están del mejor nivel que en algún momento de sus carreras mostraron. Es algo parecido al caso de Walter Bou ante la ausencia de Darío Benedetto.

Pero estamos en los últimos días del 2017… apenas quedan dos fechas de esta primera mitad de la Superliga. El 2018 será fundamental para Boca porque vuelve a disputar la Copa Libertadores. También estará la definición del campeonato. Serán muchos partidos en pocos meses, porque en junio arranca el Mundial. Por eso Guillermo quiere otro central: con lo que hay, no alcanza.


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