Un verano olvidable

Boca cerró una pretemporada donde no ganó y ni siquiera pudo poner en cancha lo mejor que tiene. Contra Colón es la hora de la verdad: ¿qué equipo veremos?

El verano es una excusa para desconectar. Hacerse una escapada a la playa, tomarse una birra en el balcón para cortar la semana, comerse un asado un miércoles sin culpa. En Boca es al revés: la temporada estival muchas veces estresa, complica, desgasta. El Xeneize lleva más de 400 días siendo puntero en la Liga argentina pero, sin embargo, no logró pasar la pretemporada sin las clásicas turbulencias.

El saldo final es de tres partidos sin victorias, con dos derrotas (Godoy Cruz y River, ambas con equipos alternativos) y un empate con la mayoría de los titulares (luego Aldosivi se impuso en los penales). Todo, claro, dentro de un contexto enrarecido por las graves acusaciones a los colombianos que finalmente parecen haber quedado en la nada.

En medio del hastío que trajo el verano, hay algunas conclusiones importantes para anotar: Carlos Tevez está en buena forma física, pero claramente necesita de un nueve por delante; el equipo precisa de alguien que maneje la pelota en el mediocampo, algo a tomar en cuenta ante la ausencia de Pablo Pérez; y algunos nombres no han sabido aprovechar su oportunidad de ganarse un lugar en estos amistosos, como Cristian Espinoza, Emmanuel Más o Junior Benítez. En cambio, Gonzalo Maroni aportó cosas distintas que pueden servir en un semestre con bastante rotación.

Está claro que, más allá de la amargura de perder un clásico, el partido del sábado ante Colón es mucho más importante que cualquier amistoso. La duda está en cómo se parará Boca: por el Cardona-Barrios gate, Guillermo tuvo que cambiar la planificación y no pudo tirar a la cancha a su once ideal, algo que puede llegar a jugar en contra. ¿Cómo será la sociedad Edwin-Carlitos? ¿Se perderá equilibrio en el mediocampo o la vuelta de Wilmar solucionará los desperfectos? ¿Nández-Barrios será la dupla sin Pablo Pérez disponible? El uruguayo parece no sentirse tan cómodo como doble cinco.

Vuelve el fútbol oficial, ese en el que Boca prácticamente desfiló en 2017. Este año, más complejo, viene con el desafío de la Libertadores y con la Supercopa en marzo. Ahora sí es la hora de la verdad: que la mala racha sea sólo un descanso de verano…

Por @lucasg91

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