Somos los que estamos

Se cierra el mercado de pases y Boca parece quedarse con lo que ya tiene. Muy firme en el torneo local, crece la expectativa por la Libertadores y la Supercopa. ¿Cómo está parado el plantel para este semestre exigente?

La tormenta veraniega parece haber sido sólo eso: un chaparrón pasajero, intenso, sorpresivo, pero que apenas te moja un rato. El sol empezó a salir este sábado, con el 2-0 contundente y sin discusión de Boca ante Colón. Así, el Xeneize se cortó en lo más alto, quedó a seis puntos de su escolta (San Lorenzo, próximo rival) y ahora enfrenta el semestre con menos dudas. Lo enfrenta, también, con estos hombres: todo indica que no habrá más modificaciones en el plantel de Guillermo Barros Schelotto.

La negociación por Gustavo Gómez parece haber llegado a su fin, y la última página de la novela no será azul y oro: el Mellizo no podrá contar con su central fetiche, por lo que quizá la zona de los centrales sea la que más descubierta quede. Sin el paraguayo, Boca tiene una sólida dupla con Paolo Goltz y Lisandro Magallán, pero duda con Juan Manuel Insaurralde y Santiago Vergini en las gateras. En un semestre cargado, el recambio en esta zona puede complicar las aspiraciones.

El mediocampo tiene variantes por el centro: funcionó bien el tándem Nahitan Nández – Wilmar Barrios, Edwin Cardona mantiene su calidad y espera Pablo Pérez, recuperándose de una distensión. Atrás asoman Gonzalo Maroni, Sebastián Pérez, Julián Chicco y un Fernando Gago que ilusiona con su recuperación (podría estar para marzo). También sumó Emanuel Reynoso, otro que puede aportar en ofensiva y en la creación. El plantel no tiene volantes con recorrido, que hagan la banda, pero el DT confía en sus esquemas donde los laterales cumplen ese rol, y ahí Boca sí cuenta con variantes: Fabra, Más, Jara, Peruzzi, Buffarini…

En delantera, Boca tiene dos nombres de selección con la vuelta de Carlos Tevez y el gran momento de un Cristian Pavón que sueña por el Mundial. Walter Bou es un obrero al servicio de GBS, Wanchope Ábila espera paciente su oportunidad y Darío Benedetto sueña con volver antes de que termine el semestre. Atrás, Cristian Espinoza y Junior Benítez han desaprovechado oportunidades de demostrar, por lo que deberán ganar terreno nuevamente.

El primer desafío será la Supercopa, un choque a cara o cruz que no resiste mucho análisis. La primera fase de la Libertadores también será este semestre, por lo que Boca deberá comenzar el camino en un grupo con cierto grado de dificultad y poco margen de error. Por último, pero no menos importante, el Xeneize debe tratar de cerrar el campeonato, donde logró sacar una distancia que le permite ciertas licencias. Más allá de la zaga central, parece ser un plantel con recambio y variantes, pero que deberá reforzarse si es que la segunda mitad lo sigue teniendo en la Libertadores. El pronóstico, disipados los nubarrones del verano, es alentador.

Por @lucasg91

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