Recambio corto

Se cerró el mercado de pases y Boca no pudo sumar a la obsesión de Guillermo Barros Schelotto: Gustavo Gómez no vendrá y el Xeneize se tendrá que arreglar con Vergini y un debutante como recambio para la zaga.

El receso estival fue positivo para Boca, los Mellizos reforzaron el plantel con jugadores de jerarquía y experiencia sin la necesidad de realizar grandes inversiones de dinero: Emmanuel Más y Julio Buffarini, dos campeones de América, llegaron para dar variantes a los laterales; ‘Bebelo’ Reynoso es la apuesta para la creación de juego y Carlos Tevez y Wanchope Ábila reforzaron los metros finales con los pergaminos suficientes para ser titulares. A un plantel campeón y extenso, Boca le agregó más opciones y profundidad para lograr los cuatro objetivos del año.

En el debe está la falta de un central para competir con Paolo Goltz y Lisandro Magallán, más teniendo en cuenta la salida libre de Juan Manuel Insaurralde rumbo a Colo Colo. El paraguayo Gustavo Gómez fue la obsesión de los Barros Schelotto y alrededor de él se plantó una novela tan larga como extenuante: que compra, que préstamo, que se plantó para venir, que no se vende. Finalmente Gómez no jugará en el Xeneize el próximo semestre y Guillermo se queda sin uno de sus grandes deseos que, lejos de ser un capricho sin sentido, iba a llegar para aportar jerarquía y un relevo de primer nivel en una posición discutida durante mucho tiempo.

La postura de ‘Plan A o nada’ con el tema Gómez dejó a Guillermo Barros Schelotto debilitado en la posición de marcador central. El entrenador tenía cuatro opciones hasta finales de 2017 y ahora, en un semestre cargado de obligaciones, sólo cuenta con tres jugadores probados y un juvenil, seguramente Gonzalo Heredia, como cuarta opción. El club sondeó la posibilidad de sumar a Lisandro López, ex Arsenal y actualmente en el Inter de Italia, a mitad de enero pero la postura del DT fue innegociable y hoy, ante la negativa del Milan de negociar al paraguayo, se quedó sin el pan y sin la torta.

Boca tiene una de las mejores duplas centrales del fútbol argentino, si no la mejor. Goltz desde que llegó se afianzó y se convirtió en un indiscutible y junto a Magallán, que ha tenido un progreso exponencial durante todo el 2017, conformaron una zaga prácticamente inexpugnable: con ellos, el equipo de Guillermo recibió 6 goles en 14 partidos, registró 9 vallas invictas y solamente Racing le convirtió más de un gol en 90 minutos. El problema es cuando hay que modificar, porque Vergini no parece otorgar las mismas garantías, aunque Boca terminó con el arco en cero en los tres partidos de Superliga que jugó el ex Newell’s, y sobre todo porque la cuarta opción natural sería un debutante. Como último recurso, GBS también podría improvisar: Jara y Más han jugado en alguna ocasión dentro de la zaga.

Durante el semestre, Boca tendrá que defender la posición de privilegio de la Superliga durante 14 fechas, además definirá la Super Copa con River y tendrá 6 partidos de fase grupos de Libertadores para lograr el objetivo de meterse en 8vos de final. Con Goltz y Magallán como una dupla central cada vez más afianzada y con Vergini como un suplente que no termina de consolidarse con el nivel requerido, el Xeneize deberá atravesar el semestre rogando que no haya ningún contratiempo, lesiones o suspensiones, para no tener que requerir muchos partidos a un recambio, que en principio, no parece estar a la misma altura del equipo titular.

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