¡Acá estamos!

Luego de un año alejado de las copas, un Boca más maduro, líder absoluto del fútbol argentino, vuelve a disputar la Libertadores. El Xeneize visita a Alianza Lima en el debut con una defensa emparchada por las lesiones. ¿Hará valer el peso de la historia?

Hace un año y medio, Boca perdía 2-1 ante Rosario Central por Copa Argentina despilfarrando sus chances de ingresar a la Libertadores versión 2017. Sumado la herida que había provocado previamente la eliminación en semifinales de la Copa con Independiente del Valle, el ciclo de Guillermo atravesaba sus horas más turbulentas. Por su pobre actuación en el torneo corto de 2016 -además del insólito método de clasificación- el equipo del Mellizo ya se había despedido de la entrada a la Sudamericana. En aquel momento parecía difícil ver una oportunidad en el fracaso. Sacar rédito de una situación adversa. Ver luz al final del túnel. Y es exactamente lo que hizo el Xeneize: aprovechó un año sin copas para construir desde los cimientos.

El equipo empezó a ganar. Y ganar. Y ganar. Consiguió tres victorias al hilo en clásicos: primero San Lorenzo, después Racing y por último River para tomar la punta del campeonato. Un liderazgo que sostiene hasta el día de hoy. En el medio, claro, fue campeón. Volviendo atrás, en aquel momento, luego del porrazo con Independiente del Valle, algunos entendíamos que por un tiempo había que soltar la obsesión de la Libertadores. Estábamos lejos de ser los mejores de Argentina. ¿Y cómo pretendíamos ser los mejores del continente? Ahora el primer casillero está tachado. Y en horas el Xeneize empezará a vislumbrar si el lápiz está afinado para anular el segundo: este jueves hará su estreno en la Libertadores visitando a Alianza Lima.

Boca sufrirá dos bajas sensibles para el debut en Perú: por diversas molestias, Goltz y Magallán ni siquiera viajaron al país incaico. Tal vez ahora se entienda la insistencia de Guillermo para la llegada trunca de Gustavo Gómez. Y tal vez no se entienda que no haya dado ninguna alternativa al paraguayo. En fin, si bien el Mellizo todavía no lo confirmó, lo más probable es que los reemplazantes sean Vergini y el juvenil Heredia, quien haría su estreno oficial. Con Nández suspendido para los primeros tres partidos de Copa, es Buffarini el que se perfila como sustituto del uruguayo. De esta forma el 11 tentativo sería: Rossi; Jara, Vergini, Heredia, Fabra; Buffarini, Barrios, Reynoso; Pavón, Tevez y Cardona.

Otro que está en duda para el encuentro es Carlitos por una lesión en el hombro. Sin embargo, el Apache está dispuesto a hacer lo que sea necesario para jugar en Lima. Incluso si esto requiere infiltrarse. Cuando se fue a China, lo hizo con la espina de ganar la Libertadores -por segunda vez- clavada. Regresó con la misma cruz sobre su espalda. Usará el número 23 en la Copa. Como si fuera el regreso estelar de Jordan. Volver de Shangai no es lo mismo que volver del retiro. Pero casi…

En agosto se cumplirán diez años del último título internacional del Xeneize. En aquella oportunidad fue la Recopa del 2008 ante Arsenal. En esta década hemos dado cierta ventaja. San Lorenzo ganó su primera Libertadores. River quebró una racha de casi 20 años sin festejar en copas. Independiente levantó dos veces la Sudamericana. Sin embargo, el respeto que impone Boca en el extranjero es el mismo de siempre. Llegó la hora de demostrar que el Rey, aunque renieguen en algún departamento de marketing de Avellaneda, está de vuelta…

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