Sin definición

Boca estuvo impreciso y cayó como local ante Defensa y Justicia por 2 a 1. El Xeneize sigue sin definir la Superliga y los que lo persiguen se pueden acercar.

Después de una semana con victorias importantes tanto por la competencia local como por la Copa, el Xeneize tuvo una noche para el olvido: lleno de imprecisiones y con una fragilidad alarmante en la última línea terminó cayendo en la Bombonera ante Defensa y Justicia por 2 a 1. El equipo de Guillermo no da el golpe de gracia y la Superliga sigue abierta.

Boca entró desconcentrado a disputar a un partido importante, como todos los que le quedan de acá hasta fin de mes, y se vio sorprendido en menos de cinco minutos: el equipo mal parados, los centrales distraídos fueron los dos con un jugador y Marquez entró sólo para definir mano a mano contra Rossi. El equipo de Guillermo entregó facilidades atrás durante toda la primera parte. Ni las desventaja provocó una reacción fervorosa xeneize que no tuvo situaciones claras más allá del gol del empate: en media hora de juego, Pavón desbordó por derecha y sacó un centro preciso y potente que impactó Bou y se desvió en Gissi para marcar el 1 a 1 parcial.

Cuando al equipo de Guillermo le costaba jugar en el comienzo de la segunda parte apareció Reynoso, de flojo partido, en un par de ocasiones y despertó ilusión: primero asistió de forma magistral a Pavón, Cristian amagó y definió de zurda al cuerpo del arquero, después dejó a dos hombres en el camino y sacó un violento remate que controló Unsaín. Boca empezó a imponerse territorialmente empujado por su gente, pero sin profundidad. Nández tuvo un mano a mano y definió al cuerpo del arquero con la zurda. Con un par de intervenciones, el joven arquero de Defensa y Justicia se convirtió en parte importante del resultado.

Sin muchas ideas, con más corazón y empujado por la gente, Boca parecía mejor que la visita pero, como en toda la noche, la defensa le regaló una chance al Halcón de Varela y Marquéz no perdonó: Magallán dejó cortó un pase y el delantero se fue mano a mano con Rossi para colgarla en el ángulo y poner el 2-1 a quince minutos del final. El Xeneize intentó como pudo, y como lo dejó Defensa, llegar a la igualdad pero siempre le faltó precisión en los metros finales: Wanchope tuvo un par de oportunidades aéreas que nunca pudo definir cómodo y terminó con la pelota por arriba del travesaño.

Boca tuvo una noche muy imprecisa. La defensa otorgó facilidades como nunca, a Barrios le faltó firmeza, Bebelo no apareció, Cardona no pesó y solo hubo destellos de Pavón que no fueron suficiente. El equipo de los Barros Schelotto sufrió una derrota que vuelve a abrir la posibilidad a los equipos que vienen atrás. Boca no mata la Superliga y esto le puede traer más de un dolor de cabeza en las próximas semanas.

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