Un cierre para soñar

La alegría del bicampeonato, el desahogo de la clasificación y la decepción de la Supercopa: se termina un semestre a full pero con más certezas que dudas. A pesar de los golpes, el final de la temporada ilusiona.

Fue un semestre de locos. El semestre del bicampeonato, de los 500 y pico días punteros, de las lesiones, de los goles agónicos, del dolor de la Supercopa, del sufrimiento y también la locura por clasificar a octavos de la Libertadores. El semestre de Cristian Pavón, de los goles claves de Wanchope Ábila, del incansable Wilmar Barrios -que no lo cansen con declaraciones innecesarias, por favor-, del aún intrascendente regreso de Carlos Tevez, de las dudas sobre Agustín Rossi, de la vuelta de Fernando Gago y la ausencia de Darío Benedetto. Fue un semestre intenso, sin dudas, y en MuyBoca hacemos un punteo con las buenas y las malas.

LAS BUENAS

  • Resultados: el equipo jugó bien, mal e incluso muy mal, pero fueron contadas las ocasiones en que perdió. Boca se acostumbró a ganar haciendo poco: si bien se prefiere ver a un equipo con más juego, es una virtud invaluable.
  • Niveles individuales: Cristian Pavón, Wilmar Barrios, Wanchope Ábila, Paolo Goltz, momentos de Lisandro Magallán, Leo Jara, Frank Fabra en ataque, el aporte silencioso de Walter Bou… Boca tiene jugadores en los que recostarse y será deber de Guillermo y Angelici mantenerlos en el mercado de pases.
  • Enfrentar la adversidad: las lesiones, la derrota con River, la caída versus Palmeiras… De cada tropezón, Boca se levantó. Los goles agónicos también son prueba de que el equipo no se da por derrotado.
  • Pretemporada completa: Boca (en teoría) tendrá calma en medio del Mundial y contará con los regresos de Gago y Benedetto. Los dos le darán un salto impresionante a un equipo que los extrañó pero que de todas formas fue ni más ni menos que campeón.
  • Un DT con espaldas: Guillermo sorteó la tormenta y nuevamente se fue ovacionado de la Bombonera tras el partido con Alianza. Ídolo indiscutido del club, ya tiene dos títulos en su haber: si no se confía en él, ¿en quién?
  • Hay vida: a los tumbos, el Xeneize sumó otra estrella y sigue en pie en la Copa. Con la confianza en alza, el espíritu boquense obliga a creer.

LAS MALAS

  • La derrota con River: un partido no puede opacar todo un proceso, pero sí será una cicatriz que quedará. Amén del arbitraje, única vez que se pierde una final ante el rival de toda la vida.
  • Nivel de juego: Boca estuvo lejos de la tromba que fue en las primeras fechas del torneo. Por momentos le faltó chispa y sorpresa.
  • Dudas atrás: hubo un Agustín Rossi desconfiado, con el pico en el partido ante Palmeiras. Nadie duda de sus condiciones, pero una competencia fuerte le puede venir bien a él y sobre todo al club. Sin Goltz, también se sufrió en la zaga.
  • Carlos Tevez: como era de esperarse, la excursión por China le pasó factura. Falto de fútbol y cansadísimo al final del semestre, el ídolo todavía no pudo desnivelar. Quizá no haga falta que sea figura: puede aportar muchísimo desde un rol secundario para cerrar de la mejor manera una carrera impresionante.
  • El desgaste: al igual que en el semestre pasado, el Xeneize llegó al final con el tanque de reserva. No es casual: el ritmo del Mundo BOca es agotador, para hinchas y jugadores. Por favor, a calmarse.
  • La incertidumbre del mercado de pases: Pavón y Barrios están apuntados. Es cuestión de Estado mantenerlos a como dé lugar.
Por @lucasg91

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