617 días

Se terminó la racha: la punta duró un año, ocho meses, nueve días y 46 partidos. Tal vez sea un buen momento para reconocerla.

En diciembre de 2016, el dólar costaba poco más de 16 pesos, el entrenador de la Selección argentina era Edgardo Bauza y los Rolling Stones presentaban su último disco de estudio. En diciembre de 2016, Boca agarraba la punta del campeonato argentino tras ganarle a River en el Monumental con un Carlos Tevez que agigantaba su idolatría antes de dinamitarla y un Walter Bou que amagaba con robarle el puesto a Darío Benedetto. Fueron 617 días desde aquel 2-4 en Núñez hasta este 2-0 en Quilmes en los que pasó de todo, menos el Xeneize en la segunda posición del fútbol argentino.

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En este año y ocho meses, Carlitos se fue a China y volvió. Gago, Benedetto y Fabra se rompieron la rodilla. La ’10’ pasó de Centurión a Cardona; la cinta de capitán, a Pablo Pérez, y la cuota goleadora, a Wanchope Ábila. Goltz se asentó en el fondo y se aceptó una oferta de 10 millones por Magallán, que finalmente no prosperó. Pavón se convirtió en figura, fue convocado para ir al Mundial y su cláusula pasó a costar 50 palos verdes. Llegó Rossi, se ganó la titularidad en el arco, fue cuestionado y la terminó perdiendo.

Para contextualizar: el equipo de Guillermo Barros Schelotto disputó 46 partidos entre aquella temporada 2016/17 y la actual por torneos locales. Fueron 30 victorias, nueve empates y siete derrotas, es decir que consiguió el 71% de los puntos en juego para consagrarse bicampeón. Una campaña que, entre otros hitos destacables, tuvo dos triunfos sobre el el clásico rival en el Monumental, al máximo goleador del primer certamen y al mejor jugador del segundo.

En tiempos en los que se cuestiona la mano del entrenador, vale la pena recordar que el Mellizo consiguió uno de los bienes más preciados por estas latitudes: la regularidad. Si de comparaciones se trata, River, Independiente y Racing no se clasificaron a la Libertadores del 2019 y nunca ninguno de los grandes le peleó palmo a palmo alguno de los dos títulos a Boca. Además, se jerarquizó el plantel y se lo potenció. ¿Tiene deudas pendientes? Seguro. Pero ahora que la racha terminó, tal vez sea un buen momento para empezar a reconocerla.

Por @gboero

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