Pipazo

Era un cero clavado, pero entro Benedetto y cambió la ecuación. El Pipa volvió al gol en la noche indicada: anotó por duplicado, uno de cabeza y el otro de afuera del área, y fue clave para dejar bien parado a Boca de cara a la vuelta.

El conjunto Xeneize se quedó con el partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores. El partido fue trabado y por momentos muy chato hasta que ingresó Benedetto y en dos intervenciones cambió la historia: un cabezazo para volver a convertir después de la lesión y una jugada de cinco estrellas para marcar el golazo de la noche. Todavía faltan noventa minutos en Brasil, pero Boca está un pasito más cerca.

El primer tiempo dejó poco y nada. La pelota pasó por el aire, el medio fue una zona de combate constante y no pesó ninguno de los jugadores capaces de organizar juego de ambos equipos. Rossi casi no tuvo atajadas y sus únicas intervenciones se resumieron en jugadas donde tuvo que cortar centros o como alternativa para el pase atrás. El único tiro al arco de la primera mitad fue de Lucas Olaza: el uruguayo remató de zurda de afuera del área, salió con potencia pero a la posición de Weverton que controló con tranquilidad.

Más allá de algunos minutos de empuje anímico, la etapa complementaria parecía sentenciada al empate en cero. Pero Guillermo movió el banco y a quince minutos del final mandó a la cancha a Benedetto por Ábila, una modificación que cambió el partido: el Pipa anotó de cabeza a siete del final para cortar una racha larguísima sin goles en el Xeneize. Pero fue minutos más tarde cuando dibujó la jugada de la noche: hizo una de papi, con pisada para acomodarla y sacar el potente derechazo que se clavó contra el palo para poner el 2 a 0 final. Benedetto reapareció cuando Boca más lo necesitaba, el gol se hizo esperar pero se disfruta todavía mucho más. El Pipa volvió por duplicado en el momento justo.

Boca tuvo una noche soñada. ¿Se pudo haber jugado mejor? Si, pero el resultado roza la perfección: dos goles de ventaja y sin recibir ninguno en la Bombonera. Ahora en Brasil habrá que hacerse fuertes, aguantar la diferencia y jugar sabiendo que un gol propio casi que sentencia la historia.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Más que un triunfo

Boca derrotó 1-0 a Newell’s en Rosario y se trajo algo más que los tres puntos: volvió a convertir de pelota parada, fogueó a los pibes y dejó atrás los rumores de estas semanas. Es el camino.

Son todos de Boca: Cacho Malbernat

«Son todos de Boca» es la columna histórica que recorre ídolos y emblemas de otros clubes que también tuvieron su paso por el Xeneize. Hoy nos toca Cacho Malbernat, pieza clave del Estudiantes de Zubeldía.

Los mercados de Riquelme

¿Cómo gestiona Boca las transferencias desde que llegó el Consejo de Fútbol al club? En MuyBoca analizamos las tácticas de Román: bajo presupuesto, incorporaciones con experiencia, sostenimiento del equipo titular y algunos refuerzos que no llegan…