Nueves de oro

Boca ganó la serie ante Palmeiras con una cooperación y una actuación formidable de sus dos delanteros: Wanchope para cansar, Benedetto para definir. Lujos de un equipo con recursos que va por más.

El partido ante Palmeiras en la vuelta fue una clase magistral de cómo utilizar de la manera más eficiente a los jugadores. Guillermo Barros Schelotto mandó de entrada a Ramón Ábila: Wanchope aguantó todo, se fajó con los defensores y fue inteligentísimo para conertir el 1-0. Palmeiras respondió, fue al frente, y cuando se cansó y dejó más espacios detrás, fue el turno de Darío Benedetto: Pipa encontró el hueco para, como en la ida, castigar desde afuera del área.

Está claro que Benedetto está por encima de Wanchope en cuanto a recursos, movimientos y técnica; sin embargo, sobre todo de visitante, el equipo saca mucho rédito del aguante, el pivoteo y el sacrificio del ex Huracán. Wanchope ha convertido ya cuatro goles en la Libertadores, y su PT en San Pablo fue todo lo que necesitó el equipo. Más allá del gran momento de Benedetto, nada justificaría su salida del equipo titular.

Uno de los grandes méritos de este Boca finalista es la conformación del plantel, incluso una ventaja por sobre River, futuro rival. Aprovechar los momentos, dosificar las energías y usar cada pieza en el tiempo adecuado es uno de esos detalles que pueden inclinar la balanza. Los dos nueves lo entendieron a la perfección. Queda una última batalla para dar juntos…

Por @lucasg91

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Los números de la fe

Boca no pudo sacar diferencia de local pero hay estadísticas que sostienen la ilusión: los delanteros, Guillermo en Núñez, el arco vencido de Armani… Un punteo positivo para confiar.

Todo sigue igual

El partido de ida de la final de la Libertadores terminó empatado 2 a 2. Boca no pudo aprovechar las dos veces que estuvo en ventaja en el marcador y ahora va de punto a la revancha en el Monumental.

Pioneros

Boca define la final de la Libertadores ante River por primera vez con la premisa de honrar la historia: el Xeneize celebró antes que su rival eterno en todas las dimensiones y esta vez no puede ser la excepción.