La noche de la redención

El Boca alternativo revirtió su imagen y se lució ante Tigre en La Bombonera: Tevez volvió a convertir un doblete, Cardona se anotó de nuevo en la red, Espinoza fue clave y hasta Buffarini se dio el lujo de marcar. El plantel llega motivado y goleador a la gran cita.

“Tenemos que dejar las emociones de lado y que florezcan las ideas”, con esa frase cerró Guillermo Barros Schelotto la conferencia previa al primer choque de la final de la Copa Libertadores ante River. Poco se trató entre las consultas de los periodistas la todavía caliente goleada ante Tigre por 4-1, que tuvo sus puntos altos en aquellos futbolistas que hoy por hoy engalanan el equipo alternativo: Cardona, Tevez, Buffarini, Espinoza, fueron protagonista de la noche de sábado.

Una jornada que arrancó en baja, ya que Federico González adelantó al Matador en el amanecer del partido. La cabeza parecía estar dominada por la gran cita de la próxima semana; aunque fue justamente ese balazo del 9 visitante el que despertó a Boca del letargo. Gago condujo los hilos acompañado de un Agustín Almendra en grandísimo nivel y el equipo se adelantó, así llegó el empate: tras un gran pase de Pintita para que Benedetto reciba ante Batalla, pero el ex River lo derribó y la pelota le quedó a Tevez, que quedándose sin ángulo, empató el partido.

El comienzo del segundo tiempo siguió con la misma tónica que el inicio, dos equipos que con buen pie intercalaban ataque contra ataque. Boca sufría cuando Pérez García y Cachete Morales encontraban la espalda de los volantes, pero hallaron siempre a un firme Agustín Rossi; mientras que el Xeneize rompía con su poderío de ataque. La igualdad se quebró cuando Guillermo movió el banco y mandó a la cancha a Espinoza, cerca del minuto 60′: el ex Huracán, que venía de convertir ante Gimnasia, apiló 4 jugadores, metió un centro que se desvió hacia atrás y que Edwin Cardona coronó con un latigazo impresionante. El colombiano descargó toda su bronca por lo vivido en los últimos días.  Fue el primero que encontró su redención en la noche de La Bombonera.

Minutos más tarde, a los 72′ una gran jugada colectiva terminó otra vez en los pies de Espinoza, que recibió adentro del área, metió un recorte y pasó la bola entre las piernas de Caire para encontrar al Apache, que remató bajo y cruzado para sentenciar el 3-1. Fue el primer doblete de Tevez desde que aquella tarde en el Monumental en el que Boca ganó el Superclásico por 4-2 y donde el arquero era, justamente el mismo, Augusto Batalla. Hubo tiempo para la frutilla del postre, un bombazo de Julio Buffarini que liquidó al arquero con su pierna inhábil para sellar el 4-1 definitivo.

“No estoy acá por lo personal, estoy por la gloria del club. Yo tengo 26 títulos y los dejaría de lado por esa gloria”,  resaltó Carlitos post partido, uno que ya sabe de vueltas olímpicas pero entiende que lo que está por venir es único y para toda la vida. El equipo alternativo dio vuelta su mala imagen en La Plata la semana pasada y demostró estar preparado para la consideración del técnico. La gente, por su parte, que recorrió el repertorio de canciones ante River durante todo el partido, despidió al equipo con una ovación y el mensaje claro: la obsesión de ellos, la nuestra, la de todos, la Copa Libertadores que está a la vuelta de la esquina.

Por @tomynel

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