Los números de la fe

Boca no pudo sacar diferencia de local pero hay estadísticas que sostienen la ilusión: los delanteros, Guillermo en Núñez, el arco vencido de Armani… Un punteo positivo para confiar.

La bronca de un triunfo que podría haber sido en la Bombonera todavía dura, pero esa frustración ya debe ir dejando paso a la ilusión de que la serie todavía está totalmente abierta. Y para retomar la confianza que de ninguna manera debe mermar, en MuyBoca armamos un listado de estadísticas positivas que sostienen científicamente la ilusión:

-El nivel de los 9: principal argumento de este Boca. Wanchope lleva cinco en esta Copa y Benedetto, cuatro. Los dos mojaron en la ida. Que no se corte…

-Guillermo y su racha en el Monumental: el Mellizo todavía no perdió desde que es DT de Boca en Núñez. Empató su primer partido, un 0-0, y luego obtuvo dos triunfos: 4-2 en 2016 y 2-1 en 2017. El equipo parece crecer allá…

-Torazo en rodeo ajeno: Boca no perdió en lo que va de la Libertadores de visitante y, salvo en el 0-0 en el debut con Alianza Lima, siempre convirtió. Ojo, sólo ganó una vez: el 4-2 a Libertad.

-Invicto en cruces: el Xeneize no sufrió derrotas en la fase final de la Libertadores, con cuatro victorias y tres empates. River sí perdió y fue justo de local, en el 0-1 ante Gremio.

-Armani ya no es invencible: por primera vez Boca logró vulnerar a una de las figuras de River que, más allá de su tapada en el final, tuvo responsabilidad en los dos goles.

Por @lucasg91

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

Cómo ver gratis el Boca-River y en calidad HD

Los equipos de Miguel Ángel Russo y Marcelo Gallardo se verán las caras en La Bombonera por los cuartos de final de la Copa de la Liga.

¿Será otra historia?

Boca vuelve a visitar a Santos después de la goleada que sufrió en enero pero el panorama es distinto: el equipo de Russo busca encaminar la clasificación en la Libertadores antes del Superclásico.

Un Boca rejuvenecido

Russo puso a los pibes, ellos ganaron confianza y Boca ganó más que partidos: el Xenezie extendió su plantel y consolidó una idea de juego que se plasma cada vez que los juveniles están en cancha.