Crónica de una vergüenza

La agresion al micro de Boca, el show patético de CONMEBOL, la responsabilidad de River, los huevos del plantel y CT, las idas y vueltas de Angelici… Todo el papelón del Monumental contado desde adentro.

El 24 de noviembre de 2018, Boca se dirigía al Monumental para jugar contra River la final de Copa Libertadores más importante de la historia. Al llegar a la intersección entre Av. Del Libertador y Lidoro Quinteros, un grupo grande de simpatizantes del rival atacó al colectivo con piedras y demás objetos contundentes. Los jugadores del Xeneize quedaron visiblemente afectados, tanto por cortes de vidrios como por los gases que esparció la Policía en el intento de contener a los hinchas de River. Hasta ahí, los hechos concretos. A partir de ese momento, el análisis: ¿qué se hizo y qué se debe hacer con la final de la Copa Libertadores 2018?

El primer responsable, y sobre el que no hay ninguna duda, es la Policía Federal, el organismo que lleva a cabo el operativo. Hace meses se habla de este partido: el presidente Mauricio Macri pidió visitantes; Martín Ocampo, ministro de Seguridad porteño, le dio la derecha sobre la posibilidad de ver partidos con ambas parcialidades; y Patricia Bullrich, ministra de Seguridad nacional, hasta se mostró jocosa en programas de televisión desdramatizando la dificultad de velar por el clásico en comparación con la reunión del G-20 que se viene. Todos aplazados, desde el más importante eslabón hasta el más pequeño dentro de este operativo que fracasó.

En segunda instancia, aparece la CONMEBOL. Una vez perpetuado el ataque al micro de Boca, la actitud del órgano superior del fútbol sudamericano fue entre patética y miserable: tres veces, ¡tres!, dio horarios para un partido que estaba a las claras que no podía jugarse este fin de semana. Primero aplazó el duelo para las 18hs del mismo sábado; luego extendió esa demora hasta las 19.15; y por último quiso jugarlo un día después a las 17hs. El presidente Alejandro Domínguez habló todo el tiempo de “10 o 15 inadaptados” y jamás se hizo cargo de la presión a la que sometió a Boca para intentar jugar el partido este fin de semana.

El tercer culpable es el Club Atlético River Plate. Primero, por esos hinchas que generaron los desmanes: la violencia, obviamente, no está sólo en el club de Núñez; pero esta vez se evidenció en esa parcialidad. Luego, por complicidad con la presión de CONMEBOL: a cada pedido de la entidad para que el partido se juegue, River respondió con obediencia. Por último, el operativo es potestad también del club y de CONMEBOL: las dos instituciones, más las fuerzas de seguridad, deben velar por la llegada, permanencia y salida de todos los asistentes al evento. Está en el reglamento, y no sólo dentro del deporte: la Justicia Civil tiene antecedentes y jurisprudencia de casos en donde las instituciones debieron hacerse cargo de perjuicios causados en las afueras de los estadios por consecuencia de dichos espectáculos. Para más información, consultar el caso Hugo Mosca, en 1996.

Por si fuera poco con el ataque cobarde al micro del Xeneize, el Monumental fue escenario de mil episodios más de contravenciones y delitos: combates con la Policía en los accesos, robos y peleas entre los mismos hinchas de River en las inmediaciones, exceso de capacidad, destrozo de autos y motocicletas y hasta un tragicómico video del presidente local, Rodolfo D’Onofrio, huyendo despavorido ante incidentes ocurridos dentro del anillo del estadio Liberti. El Monumental fue clausurado ese sábado por la tarde, pero una multa levantó la pena el domingo y los hinchas se acercaron para el partido que iba a jugarse a las 17hs pero que finalmente se suspendió. Mientras tanto, la Bombonera permanece clausurada desde el jueves por el entrenamiento abierto que organizó el Xeneize. Distinta vara…

Del otro lado, del de las víctimas, está Boca. Boca sufrió el ataque en el micro y el más afectado fue Pablo Pérez, derivado inmediatamente a una guardia por problemas en su visión. Jugadores vomitando, el chofer del colectivo desmayado, el juvenil Gonzalo Lamardo sangrando desde su frente… Boca se vio presionado hasta el hartazgo por la Conmebol para jugar ese sábado: con Carlos Tevez a la cabeza, ladeado por Fernando Gago y Darío Benedetto, los jugadores expusieron las miserias de la institución que preside Domínguez. Internamente, con apoyo total del cuerpo técnico, consiguieron también que el domingo tampoco se juegue el encuentro.

¿Cómo sigue la historia? Un actor fundamental será Daniel Angelici. Preocupado por seguir las órdenes de CONMEBOL, parecía que se le había olvidado que era el presidente de Boca y que tenía que velar por los intereses del club. Fue la postura firme y valorable de los jugadores y del cuerpo técnico, más discusiones fuertes con otros miembros de la Comisión Directiva, lo que convenció a Angelici de ir a fondo por Boca. El partido, ya desvirtuado, tendrá un nuevo episodio en Paraguay: los clubes se reunirán en oficinas de CONMEBOL para evaluar cómo seguir, mientras que el Xeneize hará una presentación formal para que se castigue a River y se le dé por ganaro el partido a Boca amparado en el artículo 18 del reglamento de la entidad. “Vamos despacio pero vamos a fondo”, fue la frase que le dijeron desde la dirigencia a MuyBoca.

Ningún hincha de Boca quiere ganar el partido así. Ninguno sueña con festejar un tuit de CONMEBOL que decrete al campeón de Libertadores. Incluso, el hincha también comprende a su par de River: es injusto que miles que no causaron desmanes paguen por el grupo que sí, además de la inoperancia de la Seguridad y de sus dirigentes. Pero el antecedente está muy fresco y todavía no cicatrizó: en 2015, por un ataque a los jugadores de River en medio del evento deportivo -que incluye el antes, durante y el después; que se refiere al interior y a las inmediaciones- Boca fue penado con una derrota en los escritorios. ¿Por qué la sanción debería ser diferente?

No se busca venganza contra River. No se busca ganar la Copa a toda costa. Lo que Boca debe buscar a partir de ahora es Justicia. Es la hora de que Daniel Angelici defienda al club como debe ser y que deje de prestarse al show y al circo de los demás.

Por @lucasg91

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