¿Cuál es el objetivo?

Comenzó el ciclo Alfaro: el ex Huracán viene a reemplazar a un entrenador que, criticado, deja un equipo bicampeón y finalista de la Libertadores. En Boca los resultados ya no parecen ser medida.

El ciclo de Guillermo Barros Schelotto llegó a su fin: ni uno de los máximos ídolos de la institución pudo soportar perder dos finales con River en el mismo año. La culminación del proceso es en gran parte entendible, pero plantea un escenario absolutamente complicado para Gustavo Alfaro, el reciente DT: ¿cómo mejorar el presente de un equipo bicampeón de Argentina y finalista de América?

Las palabras reconstrucción, renovación y demás no deberían entrar en Boca en este 2019: si hay algo que tiene el Xeneize, más allá de la bronca lógica de los hinchas, es un plantel consolidado, probado y con éxito. Se deberá entender también que la revancha con River no será inmediata ni justa: las probabilidades de una nueva final de Libertadores superclásica son exiguas y plantearlo como un deseo para este año es ilógico. Es, entonces, un Boca sano y con potencial, pero herido en el amor propio como nunca en la historia. ¿Cómo hacer entonces para recuperar el orgullo en medio de un contexto tan ambiguo?

Quizá el ciclo Alfaro no deba apuntar solamente a resultados: es probablemente el perfil del flamante DT lo que pueda revivir el fuego sagrado en Boca. Crear un equipo humilde, más combativo, de perfil bajo y sin estridencias. Que mantenga los resultados del Boca de Guillermo, pero que los consiga de otra forma: desde el barro. El famoso “volver a las bases”. La historia con River, nuevamente, también será determinante: ¿podrá Alfaro combatir al fantasma Gallardo?

Después de un 2018 que entre plata o mierda fue, sin lugar a dudas, mierda, Boca encara 2019 con Gustavo Alfaro como nuevo DT. Un hombre formado, al que le faltaron pocas materias para ser ingeniero químico, que cita leyes y escritores en sus conferencias de prensa. Sobriedad, calma, inteligencia y perfil bajo: cualidades del entrenador que, si se trasmiten al equipo, podrían refrescar la imagen de este Boca que como principal objetivo tiene, desde abajo, animarse a volver a soñar.

Por @lucasg91

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