Año nuevo: ¿vida nueva?

En un año que será difícil por la cruz de Madrid y las miserias políticas, el Boca de Alfaro iniciará su camino oficial visitando a Newell’s para prenderse en la Superliga. El Xeneize es un gigante herido y llegó la hora de levantarse…

Boca arranca la competencia oficial en el que será uno de los años más difíciles de su historia. La cruz de Madrid nos acompañará a donde vayamos porque cuando el más grande cae, el impacto suele ser mucho mayor. Todo lo que pase alrededor del club estará en discusión y más aún con las elecciones en el horizonte cercano. Las miserias de los que nos vienen desangrando desde adentro quedarán más expuestas que nunca en un contexto en el que reinará el vale todo. Harán cualquier cosa con tal de retener el poder en el Xeneize, hoy en día más un medio que un fin en sí mismo, más una plataforma que una pasión como debiera ser.

En ese laberinto que parece no tener salida estamos desde hace años y en este 2019 se verá con más nitidez todavía. Las caras de la renovación, Nicolás Burdisso y Gustavo Alfaro, dejan una luz para la esperanza. El ex defensor, actual director deportivo, brinda confianza por ser un hombre de la casa, multicampeón en el Boca de Bianchi, hincha del club -algo que no sobra-, de vasta experiencia en Europa y por su personalidad, que demostró imponiendo su técnico.

Alfaro, por su parte, parece ser el indicado para este proceso y marca un cambio de paradigma. Se terminó, al menos por un tiempo, la era de los ídolos tras los pasos fallidos de Arruabarrena y Guillermo, con derrotas muy pesadas y ajenas hasta hace poco a la historia de Boca. Sin el paraguas protector de un paso exitoso por el club con la camiseta puesta, Lechuga solo podrá defenderse con lo que su equipo haga en cancha. Que al fin y al cabo, es lo que debería pasar con todos los técnicos…

Si la paciencia escaseaba en el Xeneize en el ciclo de Guillermo, la derrota ante River en la final de la Libertadores profundizará este síntoma. Si nos involucramos en la lucha, la Superliga, como viene pasando, será denostada, primero por ajenos y, por un efecto derrame, por propios. La vara otra vez, y en un loop que parecer eterno, estará puesta en la Libertadores. Y así será seguramente hasta que rompamos el estigma que arrastramos desde 2007. Aún con un clima tóxico, Boca la acarició en varias oportunidades y es probable que este año no sea la excepción.

En el torneo, Boca retomará su sendero este domingo ante Newell’s en Rosario, en el regreso de Maxi Rodríguez. En los amistosos de verano, y es lógico, poco se pudo ver de la mano de Alfaro más allá del cambio de esquema, que desarmó el 4-3-3 al que Guillermo nos acostumbró durante años como un dogma.

Bebelo Reynoso es uno de los que ganó terreno con la llegada de Lechuga y Marcone parece haber arribado al club para adueñarse de un puesto. Si Nández y Barrios se quedan, sumado a la llegada de Campuzano, la lucha en el medio será cabeza a cabeza. El uruguayo no estará en el Coloso Marcelo Bielsa por lesión, lo que permitirá el ingreso del ex Cruz Azul.

Así, el Xeneize formaría un 4-2-3-1 con: Andrada; Buffarini, Izquierdoz, Alonso, Mas; Barrios, Marcone; Pavón, Tevez, Reynoso; Benedetto.

Se celebra el gesto de Carlitos de dar la cara tras la derrota en Madrid cuando bien hubiese podido huir. Evidentemente no era el final que pretendía ni merecía su carrera. Sin embargo, con Zárate al acecho, deberá elevar su nivel porque, a diferencia de otros casos, que haya perdido el puesto con Guillermo no fue un capricho del entrenador. Y si ahora lo recuperó, tendrá que probar que no fue solo por curriculum y ascendencia en el vestuario. 

Comienza un año difícil, en el que al equipo que monopolizó el fútbol de Sudamérica por más de una década, un día le tocó ser ridiculizado. Entendimos, al menos los más jóvenes, que veíamos a Boca como un club inexpugnable, que las balas también nos llegan. Y es que el Xeneize es tan gigante, que el hecho de perder una final logra mortificarlo. Pero es un gigante herido que, esperemos, logre despertar de una vez por todas…

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