Triunfo de Copa

Boca goleó en Tucumán, mandó al descenso a San Martín y se clasificó a la Libertadores 2020. Reynoso fue la gran figura de la noche y además anotó un golazo, el primero con la camiseta de xeneize.

Otra vez reaccionó a tiempo. El Xeneize arrancó jugando mal, recibió un cachetazo pero respondió con firmeza y terminó goleando 4 a 1 para meterse en la próxima edición de la Copa Libertadores. Reynoso fue la gran figura de la noche: se hizo cargo del equipo, condujo y anotó un golazo de antología para poner al frente a Boca.

Boca fue muy de menor a mayor en la noche tucumana. El equipo de Alfaro tuvo unos primeros minutos muy flojos: no daba dos pases seguidos, se repetía en el pelotazo, no paraba de hacer faltas y estaba inseguro a la hora de marcar. San Martín tampoco era mucho mejor, pero aprovechó cada pelota parada para generar situaciones de peligro ante el flojo trabajo defensivo xeneize. Merecidamente, el dueño de casa abrió el marcador a los 26 minutos del primer tiempo: una pérdida en el círculo central, dejó a Boca desordenado y desprevenido, Rodríguez se metió en el área, remató y el rebote le quedó servido a Pons para empujar y poner el 1-0.

El gol recibido marcó un quiebre en los dirigidos por Alfaro: a partir del golpe, el equipo empezó a crecer. Reynoso dejó la banda, se centralizó para ser protagonista de los ataques xeneizes y, a partir de él, Boca mejoró mucho a punto tal que tardó apenas diez minutos para igualar el marcador en una buena jugada colectiva que incluyó un desborde de Mas, una aparición por sorpresa de Villa y el olfato goleador de Wanchope Ábila para poner la igualdad en el marcador. Boca llegó a generar alguna situación más como para irse con la ventaja al entretiempo pero Carranza respondió con solvencia y mantuvo el 1 a 1.

Después del descanso, ‘Bebelo’ Reynoso tomó las cosas donde las dejó en el primer tiempo, cada intervención suya mejoraba al equipo y terminó coronando su gran noche con un golazo de otro partido: Ábila pivoteó, Reynoso se metió al área y cuando parecía que se abría mucho, la pincho ante un Carranza adelantado para darle la ventaja al Xeneize. Fue el primer gol en Boca para el ex Talleres. Boca estiró las diferencias con una fórmula repetida: pelota parada ejecutada por Zárate y cabezazo de anticipo de Lisandro López para el 3-1. 

A 20 minutos del final, Boca ya tenía los tres puntos y la clasificación a la Libertadores en el bolsillo. San Martín llegó en un par de oportunidades y exigió a Andrada que respondió con la solvencia característica. Sobre el cierre, con un conjunto local totalmente volcado al ataque y quedando expuesto en la zona defensiva, el equipo de Alfaro consiguió el cuarto gol en un ataque comenzado por Tevez, dirigido por Benedetto y definido por Nandez en el rebote de Carranza. 

Boca fue claramente de menor a mayor en Tucumán: arrancó jugando mal y terminó goleando. El equipo de Alfaro consiguió su cuarta victoria de forma consecutiva por Superliga, un triunfo que lo coloca en la Copa Libertadores del 2020 y que sirve para seguir afianzando conceptos de un equipo que parece encontrar todas sus piezas.

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