Fuerza aérea

Lisandro López se ha convertido en uno de los mejores aciertos de Alfaro, siendo importante en defensa, pero sobretodo en ataque, donde es una amenaza para el rival a la hora de la pelota parada.

En septiembre de 2011, por la fecha 9 del Apertura -en el que Boca se alzaría campeón invicto- Lisandro López hizo un brutal gol de chilena en el empate 2-2 ante Olimpo en Bahía Blanca que llegó, incluso, a disputar el premio Puskas de la FIFA a la mejor anotación de aquel año. Quizás haya sido el más lindo, pero no el primero. Lo cierto es que siempre fue un defensor con gol, y ya ha empezado a pagar con la camiseta de Boca, como la noche del último domingo en Tucumán.

El nacido en Villa Constitución ha sido uno de los aciertos de Gustavo Alfaro, técnico que lo dirigió en el equipo de Sarandí, y decidió ir en su búsqueda para “rescatarlo” de un bajón futbolístico que lo tuvo cedido desde el Benfica, media temporada en el Inter (17/18) y media temporada en el Genoa (18/19) con muy poca continuidad: tan solo 2 partidos en un año. Eso generaba muchas dudas en su llegada, pero la vuelta al ritmo lo tiene hoy en gran nivel, incluso sosteniendo a un Carlos Izquierdoz que no está en su mejor momento.

Lichi, como le dicen entre sus íntimos, tiene como principal virtud el juego aéreo, en detrimento del mano a mano donde quizás sufre más de la cuenta. Esto ha mejorado una faceta en la cual Boca venía sufriendo en el último tiempo. Paralelamente su presencia ha incrementado, junto a otros factores como la pegada de Mauro Zárate y el laboratorio de Alfaro, la efectividad en la pelota parada a favor.

A partir del Departamento de Datos de la Superliga, los números indican que Lisandro López gana el 59,5% de los duelos aéreos que disputa y que se impone en un promedio de 3.6 duelos aéreos por partido. Cabe aclarar que los duelos aéreos se contabilizan cuando pelea con un rival en el área (como en su gol ante Belgrano) y no como el tanto ante San Martín, donde entró en solitario al área.

El defensor llegó a préstamo por un año con una opción de compra de 4 millones de U$S. Después de varios meses de vaivenes en su carrera parece haber encontrado su lugar en el mundo, cerca nuevamente del técnico que mejor lo vio rendir.

Por @tomynel

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