¿Por qué antes no y ahora sí?

Lo que no se repitió en una década, ya es común en el último lustro: otra vez Boca y River cara a cara en una Copa Internacional. ¿Cuáles son los motivos de estos cruces? ¿Qué ha cambiado en el último tiempo? Lo analizamos de cara a una nueva semifinal superclásica.

Otra vez la misma historia. Otra vez cara a cara, River y Boca en una Copa internacional. Parece común en estos tiempos, pero no fue siempre así. En total, son seis cruces por eliminación directa en duelos internacionales: 4 en Libertadores, 1 en Sudamericana y 1 en Supercopa.

En cuanto a la Libertadores, también se han enfrentado en los formatos anteriores a la eliminación directa que empezaron a correr en 1988. Del 66′ al 91′, fueron 18 partidos, con 8 victorias para los Xeneizes, 4 para los de Nuñez y 6 empates, contemplando fase de grupos, primera y segunda fase. Fueron cuatro en la del 66′ y en el 70′, y dos en la del 77′, 78′, 82′, 86′ y 91′.

Desde 1988, entonces, han sido cuatro Boca – River: 2000 y 2004 fueron para Boca; la de 2015 y la de 2018 fue para River. Esta será la quinta ocasión y la segunda semifinal.

Los restantes se dieron en la Supercopa de 1994, donde fue triunfo de Boca en los penales, tras dos empates consecutivos (0-0 en el Monumental y 1-1 en La Bombonera); y en la Sudamericana 2014 (0-0 en La Bombonera y 1-0 en el Monumental) en semifinales de Copa Sudamericana, que clasificó a River.

¿Cómo les fue desde aquel primer mano a mano por Libertadores?

En 2000, se enfrentaron en 4tos de final, luego de que Boca pasase a El Nacional de Ecuador y River a Cerro Porteño. El Xeneize se consagró campeón.
En 2001, podrían haberse encontrado en la final, pero River no pudo con Cruz Azul en 4tos. El equipo de Bianchi fue bicampeón.
En 2002, Boca quedó eliminado en 4tos contra Olimpia, a la postre campeón; y River, quedó en el camino ante Gremio en 8vos.
En 2003, Boca llegaba a su quinto trofeo ante Santos; y River, ante América de Cali en 4tos. Podrían haber chocado en semifinales.
En 2004, se volvieron a ver las caras en semifinales: el Xeneize pasó por penales.
En 2005, Boca quedó eliminado ante Chivas en 4tos; mientras que River perdió en semifinales con San Pablo.
En 2006, Boca no participó y River quedó en las manos de Libertad de Paraguay en cuartos.
En 2007, Boca consiguió su sexta Libertadores ante Gremio; River quedó afuera en fase de grupos.
En 2008, River fue eliminado en 8vos ante San Lorenzo; Boca alcanzó las semifinales y perdió con Fluminense.
En 2009, River no superó la fase de grupos; Boca perdió en 8vos con Defensor Sporting.
En 2010 y 2011, no participaron.
En 2012, Boca llegó a la final ante Corinthians y perdió. River no la disputó.
En 2013, Boca cayó ante Newell’s en los 4tos por penales. River no la disputó.
En 2014 no participaron, pero chocaron por Sudamericana en semifinales y River fue campeón.
En 2015 se dio un nuevo enfrentamiento. River fue campeón tras que Boca quede descalificado tras el episodio del gas pimienta.
En 2016 estuvimos a las puertas de una nueva semifinal, pero Independiente del Valle fue el verdugo, primero de River en 4tos y después en Boca en semifinales.
En 2017, Boca no participó y River quedó afuera en semifinales a manos de Lanús.
En 2018 se dio la histórica final a manos de River, el cuadro había determinado que solo podrían cruzarse en el partido decisivo, y así sucedió.

La pregunta entonces es, ¿por qué es cada vez más común que los dos equipos más importantes de Argentina se enfrenten internacionalmente? ¿Por qué antes no y ahora sí? Recordemos que pasó una década sin que se vieran las caras por un torneo internacional, entre 2004 y 2014.

2004

Para ello, podemos discernir tres motivos:

1) La competitividad: indefectiblemente, el mejor River de la historia a nivel internacional (con 4 semifinales y 2 títulos en los últimos 5 años) se ha encontrado con un Boca que fiel a su tradición copera, ha disputado 10 semifinales de las últimas 15 ediciones que disputó.

2) El presupuesto: la fortaleza de los conjuntos brasileños y argentinos se ha hecho mucho más notoria en los últimos años que antaño, disponiendo de presupuestos que otros equipos de menor nivel no han podido acceder.

3) Modificaciones de formato: el incremento de los clubes participantes desde el 2000 a esta parte ha permitido que no sea necesario estar entre los mejores equipos del fútbol local para clasificar. Del 99′ (última edición de 20 equipos) a la actualidad (47), se ha incrementado más del doble los conjuntos clasificados.

Adicionalmente, si agregamos el enfrentamiento restante de este lustro que corresponde a la Supercopa Argentina, podríamos decir que la creación de nuevas competencias como la Copa Argentina o la Copa de la Superliga, también son nuevas chances de enfrentamientos superclásicos.

En conclusión, todo parece indicar que estos tipos de partidos comenzarán a darse más asiduamente, por lo que ante esta nueva oportunidad, es importante vivir la previa de una manera más serena, tratando de que sea sólo un partido de fútbol y no lo que sucedió en los episodios recientes.

Por @tomynel

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