Son todos de Boca: José Luis Brown

«Son todos de Boca» es la columna histórica que recorre ídolos y emblemas de otros clubes que también tuvieron su paso por el Xeneize. Tras el cumpleaños de Maradona, rememoramos a otro ícono del 86: el Tata Brown.

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El primer compromiso oficial de Carlos Salvador Bilardo como entrenador de la Selección fue la Copa América 83, última hasta ahora que no se disputó en sede única. Argentina integró una zona con Ecuador y Brasil. Debutó en Quito, donde hasta avanzado el segundo tiempo un doblete de Burruchaga le dio paz a la trajinada corbata del DT. Llegaron esos últimos minutos asfixiantes en la altura y los locales empataron 2-2. Mucho influyó también la expulsión de José Luis Brown, a quien el Doctor había dirigido en el Estudiantes campeón del Metro 82 y al que eligió para liderar su defensa.

Con Brown suspendido y Brasil como siguiente rival, Bilardo justamente no iba a arriesgar. Puso en la zaga a Roberto Mouzo, una garantía para fajarse contra Antonio Careca -más tarde socio de Maradona en Napoli- y Roberto Dinamita. Aquella noche, el histórico boquense cumplió; Argentina ganó 1-0 (gol convertido por un delantero criado en La Candela) y cortó una racha de 13 años sin victorias ante el poderoso vecino. Fue en cancha de River: la de Belgrano, no la de Ezeiza.    

A principios de 1985, como tantas veces desde la segunda mitad de la década del 70, Brown y Mouzo volvieron a ser adversarios, en la ocasión con una particularidad: José Luis jugó para Boca y Roberto para Estudiantes de… Río IV. El Xeneize con más presencias se había ido mal del club (uno de los mayores reproches que merece la gestión de Alegre-Heller) y para cubrir ese vacío grande la dirigencia repatrió desde Colombia al Tata.

Aquella jornada del 6 de marzo tuvo otras singularidades.

  • Boca, que había convertido dos veces en las tres fechas iniciales del torneo, ganó 7-1.
  • Los marcadores centrales aportaron cuatro de esos tantos, dos Brown y dos Passucci.
  • La hinchada boquense aplaudió un gol contrario, el descuento de Mouzo.

Tata Brown

Al margen de esa actuación goleadora en Parque Patricios, una de las varias opciones de localía con la Bombonera clausurada, no fue satisfactorio el tránsito de Brown por la institución. De hecho, para las Eliminatorias, Bilardo prefirió a la dupla Passarella-Trossero. Quedó como recuerdo dramático del Tata su imagen en el Bosque platense, donde debió salir a los 17 minutos, ensangrentado, luego de chocar con Quique Hrabina. Era un equipo que no terminaba de entenderse…

Boca incorporó a principios del 86 a Jorge Nicolás Higuaín, el Pipa original, padre de Gonzalo y con largo recorrido en el ascenso. Brown marchó a Deportivo Español, donde tampoco logró un nivel aceptable. El club entonces presidido por el controvertido Francisco Ríos Seoane le rescindió contrato poco antes del Mundial. En esas condiciones, libre y casi sin rodaje, Bilardo lo incluyó en la lista.

La inesperada baja de Passarella en los días previos le abrió una puerta y Brown entró a los libros: jugó los siete encuentros en México y anotó el primer gol ante Alemania. No hizo otro en sus 36 partidos con la Selección. Durante la final sufrió una luxación en el hombro derecho. Mordió la camiseta para improvisar un agujero que le sirviera de cabestrillo y se quedó en la cancha, aguantando, resistiendo a los tanques Voller y Rummenigge. “Doctor, ni se le ocurra sacarme”, le dijo a Raúl Madero, volante / zaguero formado en las Inferiores de Boca, campeón de todo con Estudiantes y médico de aquel plantel.

El Tata falleció a los 62 años, el 12 de agosto de 2019. Además de su experiencia como futbolista, registró un paso por Boca como miembro del cuerpo técnico de Bilardo en 1996. Su hora gloriosa había sido una década antes en el Estadio Azteca, donde jugó mejor que nunca. Solía recordarlo con orgullo en las entrevistas que le realizaban en su casa, cuando se cumplía el aniversario de la gesta mundialista. En una de las paredes, prolijamente encuadrada y con una publicidad de neumáticos sobre la franja, relucía su camiseta azul y amarilla.

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