Tranquilidad renovada

Miguel Russo renovó con Boca y analizamos lo que significa la decisión: prudencia, tranquilidad y bajo perfil.

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El miércoles de la semana pasada, Boca confirmó a través de sus redes sociales la extensión del vínculo con Miguel Ángel Russo hasta diciembre de 2021. El jueves, con la noticia aún fresca, Diario Olé decidió publicar como bloque principal en su portada una encuesta: «¿Hizo bien Boca en renovarle anticipadamente a Russo?». Quizá ingenuamente, vamos a aceptar la propuesta y entraremos en el debate.

El primer ciclo de Russo fue en 2007, tras el dolor de no haber podido alcanzar el tricampeonato luego de la apurada partida de Alfio Basile y el ridículo experimento de Ricardo La Volpe. El DT ex Vélez llegó con un as de espadas: la vuelta de Juan Román Riquelme. El Xeneize ganó la Copa Libertadores y llegó a la anteúltima fecha del torneo local con chances, en una época donde la doble corona era una quimera. Ya sin Román ni el Cata Díaz, el Apertura tuvo a Boca alcanzando el cuarto puesto. Para cerrar el año, Russo y compañía viajaron a Japón como el primer equipo nacional participante en el Mundial de Clubes: le ganó 1-0 al Etoile de Túnez y cayó 4-2 ante el Milan. El Rossonero venía de jugar tres finales de Champions League en cinco años, diez de sus once titulares tenían Mundiales encima (el georgiano Kaladze, la única excepción), y contaba con cinco campeones del Mundial 2006 en el plantel: de nada valieron las excusas, el gol anulado a Palacio que la TV nunca repitió ni el palo de Ibarra con el partido 1-2; el ciclo de Russo estaba acabado.

Trece años después, Miguel volvió a Boca, de nuevo al mismo tiempo que Riquelme. Finalizó un solo torneo completo y lo ganó, significando quizá el título local más festejado desde 1998 para el club. Revivió a Carlos Tevez, confió en Jorman Campuzano, mantuvo las virtudes defensivas del ciclo anterior y recuperó a Frank Fabra, quien incluso volvió a su Selección. Logró sin despeinarse la clasificación a octavos de final de la Libertadores y tiene amplias chances de avanzar en el híbrido que tenemos por ahora como torneo nacional.

Sobran las razones para poner que sí en la encuesta de Olé, para justificar la renovación de Miguel antes de que finalice este atípico 2020. Pero la principal, quizá, es justamente que Russo es la chance de correr a Boca de esa vorágine que propone el medio y a la que muchas veces los hinchas nos subimos. El DT la sufrió en carne propia en 2007 y ahora, más experimentado, sabe manejarla: mide sus palabras, es prudente con los cambios en el equipo, apuesta al equilibrio fuera y dentro del césped y ya aseguró su continuidad pase lo que pase en estos meses. En tiempos de virales y alta exposición, Miguel Ángel es la mano que este Boca necesita para seguir pintando bien.

Por @lucasg91

Comentarios

  1. Hermosa nota. Ojalá todos los hinchas podamos parar la pelota y ponernos a pensar sin meternos en el tornado que propone Olé. No entiendo qué es lo que le pasa a ese medio con Boca.
    Saludos bosteros

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