La Copa esquiva

Boca volvio a quedarse sin una Libertadores que comienza a generar una ansiedad perjudicial. Hay decisiones por tomar pero antes, a concentrarse: queda una final.

La ecuación desborda los límites futboleros: cuanto más grande es la expectativa, mayor resulta la decepción si no se alcanza el objetivo. A Boca le sucede con notoriedad en la Libertadores. Se acostumbró a ganarla desde el 2000, con cuatro títulos en siete participaciones, perdiendo de vista la dificultad de la competencia y de los rivales. Que acredite antecedentes favorables con casi todos los colosos brasileños (Flamengo, Fluminense, Vasco da Gama, Corinthians, San Pablo, Palmeiras, Santos, Cruzeiro, Mineiro) no significa, necesariamente, que sea fácil vencerlos. Pasaron 17 años desde que empezó a disputarse esta bendita Copa hasta que el club la conquistó y transcurrieron otros 22 desde el logro de la segunda hasta la tercera. Van a cumplirse 14 de la última y la ansiedad se vuelve insoportable, perjudicial.

Para esta edición había muchas ilusiones por los recientes éxitos locales, un Consejo de Fútbol con probado expertise en la materia, un DT conocedor y varias individualidades en buen nivel, pero numerosos antecedentes nos recuerdan que la Copa suele condenar sin piedad una mala noche. Y Boca tuvo una de las peores ayer. Por tercera vez en este siglo no convirtió goles durante los 180 minutos de una serie (Chivas 05 y Newell’s 13, las anteriores). Quizás habría que repasar cuántos de los 11 iniciales eran candidatos a anotar ese imprescindible tanto de visitante.

Al margen de las opiniones que genere el plantel, lo peor que se podría hacer ahora es llevar adelante una renovación masiva e indiscriminada. Ya se cometió ese error. ¿O acaso alguien piensa que el plantel de la Libertadores 2018 es de inferior calidad al que fue eliminado en las dos semifinales siguientes? ¿Barrios, Nandez y Benedetto son menos que Campuzano, Capaldo y Soldano? Para no discutir, evitemos un paralelo entre Pablo Pérez y Diego González.

Las decisiones conviene tomarlas una vez que se haya digerido la bronca, con las pulsaciones en baja. También debe evaluarse el contexto, mirar un poco hacia los costados. Los demás grandes parecen más complicados todavía. ¿O las comparaciones solo valen cuando al otro le va bien?

Hoy están contentos los anti, los que explicitan su odio en público y quienes lo disimulan detrás de una falsa imparcialidad. Ellos esperan que corra sangre azul y oro. No les demos el gusto: hay que jugar otra final.

Comentarios

  1. Bueno, me desperté en medio de la noche y me hizo «click»…pense si esto no fué premeditado.
    ¿Porque? Observen si existe alguna repetición, el rostro de Russo ANTES de salir a la cancha… parecia muy disgustado o desconcertado… es una expresión que nunca le había conocido al DT.
    ¿Vieron como se equivocó tanto e incluso en el tercer gol el trotecito de Fabra, sin seguirlo a Marinho?
    El presidente brasileño AFIRMO hace algunos días que el iba a desayunar y ver la final de Santos con Palmeiras.
    Me llamó poderosamente la atención el bajo rendimiento de Boca, la poca intensidad, los errores….
    ¿Y si -por ejemplo-, los jugadores o algunos de ellos fueron amenazados antes de jugar? ¿algún otro inconveniente?
    Marcelo, excelente como siempre tu informe.
    Saludos

    1. En efecto estaba muy confiado Bolsonaro desde antes de que empezaran las dos series, pero es preferible no sumar más sospechas a las muchas que ha generado la Conmebol en estos últimos tiempos.
      Te mando un abrazo.

  2. Santos fue mejor. Es cierto que la.actitud de la mayoría dejo mucho que desear, pero creo que simplemente el otro fue mejor. Habrá que reforzar algunos puestos y darle rodaje a los pibes, si cumplen. A entrenar más y esperar volver mejor en la libertadores 2021. Vamos boca!

  3. Hace muchos años M.Macri le entrego a un tal Lavolpe una » Ferrari y ese atrevido Sr. la choco » heredo el equipo de Basile a punto de ser campeon.
    Hace poco tiempo el Sr Angellicci le entrego la Scuderia Maranello completita a Don A. Ameal,
    que con sus decisiones sabemos a donde iremos a parar !.
    Boca institucion se parece ahora a una empresa del estado, cada dia estan hipotecando al club con sus decisiones absurdas, tan ignorantes como corruptas, la culpa es de los dirigentes, perdon pseudo dirigentes, alguno hizo un master dirigencial para estar aqui. Si hay alguno que tenga los de Giunta para darse cuenta.
    Es muy triste que estemos dirigidos por inoperantes.
    SOS. Boca Jrs !
    Por favor tengan dignidad renuncien.
    Vamos Boca !

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