La Setenta es nuestra

¡Boca campeón de la Copa Maradona! El Xeneize se impuso por penales ante Banfield y se coronó en San Juan. De tres torneos que jugó, el equipo de Russo se quedó con dos.

Boca ganó la zona donde uno de los finalistas de la Sudamericana se clasificó tercero. También se adjudicó el primer puesto en un grupo donde compitió frente al mejor del país, de la región y del mundo, al margen de que hasta ahora no haya podido demostrarlo. En la definición superó a la revelación de la Copa Maradona. Aunque perdió tres veces, 0-1 vs. Talleres, 1-2 vs. Lanús y 30%-70% vs. River, nunca fue inferior a sus adversarios. Tuvo poder de fuego con Ábila y Cardona, autores de 10 de los 18 goles; oxígeno con varios pibes (Varela fue una sorpresa) y aguante con los de mayor experiencia (Izquierdoz se afirmó como líder defensivo y Tevez como bandera espiritual).

La derrota en Brasil había subido la temperatura dramática de esta final. Como ya es una costumbre desde 2011, con aquel campeón invicto que no saciaba los paladares gourmet, se puso en debate el derecho de Boca a festejar. Ya explícito el odio visceral de la mayoría del establishment periodístico contra los colores azul y oro, convendría revisar de dónde viene esta insatisfacción militante de algunos/as hinchas. ¿Son jóvenes que crecieron con Bianchi y piensan que el éxito es la normalidad, gente grande que se olvidó del sufrimiento deportivo-institucional de décadas anteriores, desagradecidos/as, ignorantes, personas con baja tolerancia a la frustración? No vamos a torcer la opinión despreciativa del antiboquismo. Insistiremos en averiguar que sucedió internamente para sufrir este escepticismo contagioso, nocivo. Si alguien cree que lo único importante en la vida del club es la Libertadores, estacionen un flete en Brandsen 805 y carguen con las estatuas de Rattín, Marzolini y Rojitas. Dejen la de Maradona para ponerla al lado del trofeo recién conquistado.

Por la fecha 13 del Clausura 2006, con dos jugadores menos, el equipo dirigido por Coco Basile venció 2-1 a Banfield e inició una serie de siete victorias consecutivas que lo consagraron bicampeón argentino. Un golazo de Hugo Ibarra definió el partido sobre la hora. Anoche, ante el mismo rival, Boca también terminó 9 contra 11. Falta hoy un 4 como el formoseño y seguramente transcurrirá mucho tiempo hasta que vuelva a haber uno parecido: entre la salida del Tano Pernía y la llegada del Negro pasaron casi 20 años. Mientras esperamos al sucesor, se grita fuerte el penal de Buffarini. Como nos gustaba decir de pibes, jugando a las cartas una mano de escoba: la setenta es nuestra.

Comentarios

  1. Marcelo, la insatisfacción es una enfermedad de hoy. Ayer Benedeto le «recordo» a Tevez que «esta noche te va a faltar el abrazo de tu papá». Así de enfermos están los que comunican y eso replica en unos cuantos. Bien Boca! Gracias Miguel y jugadores. Falta un 4, otro 9, un 3!!! y quizá un 5 (ojo con Varela). A mejorar para intentar otra vez la libertadores 2021.

  2. Me sorprendí al escuchar ayer tantos hinchas de Bánfield gritando el empate… me hicieron dudar si realmente estaba en CABA… o en el Sur de la pcia de Bs As.
    Siempre es bienvenido el triunfo y para mí Boca necesita algunos refuerzos de jerarquía para afrontar la Copa Libertadores ( un 3, un 4, un 9, algún volante) y mientras, darle más rodaje a esta camada de pibes bosteros, a los cuales les tengo mucha fé.
    Excelente Marcelo… sí señor…la setenta es nuestra! Aguante Boca!!
    Un abrazo

Responder a Fisu Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más noticias

«Un Boca anti negativo», por Marcelo Guerrero

El Xeneize derrotó a Central en Arroyito con autoridad y dando vuelta el resultado para cortar una racha de 15 años sin triunfos en ese estadio. El equipo va creciendo.

Podcast: Es la hora de Battaglia

En un nuevo episodio de Planeta MuyBoca ft. Chu Cossar analizamos el arranque del ciclo de Battaglia en la primera Xeneize. ¿Cuál es su estilo? ¿Qué cambió?

«Vaso medio lleno», por Marcelo Guerrero

Boca no logró convertirle a Racing pero mantuvo la solidez defensiva y dejó ver algunas sanas intenciones en la zona de volantes. El equipo de Battaglia gana en posesión y es superior a sus rivales.