«De Russo a Battaglia», por Marcelo Guerrero

Seba se hará cargo del equipo tras la partida de Miguel. Con 40 años, el ídolo enfrenta su máximo desafío en su incipiente carrera como DT. Le toca un Boca para rearmar.

La camiseta estrenada en La Plata fue el único homenaje al cuadragésimo aniversario del Metropolitano de Maradona, Brindisi y Perotti. Hubiera sido ideal complementar el lucimiento de la vestimenta retro con una actuación a la altura, que sirviera de respaldo para el entrenador. No sucedió y, en medio de estas urgencias que nos agobian, ni siquiera hay tiempo para lamentarlo.

Sebastián Battaglia encara el desafío con 40 años. Tenía la misma edad Silvio Marzolini cuando asumió en 1981. Battaglia es el futbolista que logró más títulos en Boca. Marzolini, cuatro décadas atrás, era el que más veces había jugado con la azul y oro. Conocimiento del club, temperamento ganador y buenas maneras para relacionarse vinculan también a uno y otro.

Las diferencias entre el plantel que dirigió Silvio y el que le toca a Sebastián borran cualquier similitud. Apenas un dato de color: en aquel espectacular torneo de 34 fechas peleado mano a mano contra Ferro, el equipo disputó la mayoría de los partidos sin 9…

Desde hace tiempo, más precisamente desde que no consigue ganarla, la Libertadores se ha vuelto un objetivo excluyente para Boca. Desde siempre, tal vez con mayor énfasis a partir de 2014, los superclásicos son los partidos más importantes del calendario regular. El primer ciclo de Miguel Ángel Russo terminó menos de seis meses después de haber levantado la Copa en Brasil. El segundo finalizó ayer, antes de que se cumplieran dos semanas de la segunda eliminación consecutiva a River.

Cuando se evalúen sus dos gestiones, con la serenidad que hoy parece imposible, tal vez concluyamos que merece un lugar en la mesa de los grandes técnicos.

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