Boca 2022: los posibles equipos de Battaglia

La llegada de Darío Benedetto ilusiona e invita a pensar un once repleto de jerarquía, pero con la medida justa de sangre joven. Claro, si el DT se anima…

Mucho se ha criticado, y con subjetiva razón, los mercados de pases de la nueva dirigencia. Un poco porque los que llegaron -Orsini, Briasco, Rolón, por caso- estuvieron lejos de estar a la altura y, otro poco, por los que se quedaron y siguen en deuda, aunque ya lleven varios años en el club. El arribo de Darío Benedetto en el contexto económico del país se posiciona, quizás, como el mejor refuerzo del verano del fútbol argentino. O, al menos, el más resonante. Esta vez, el teléfono de Juan Román sonó en el momento justo y en lugar indicado.

Con el Pipa, la ecuación para 2022 de Sebastián Battaglia cambia. Desde que se fue, allá por mediados de 2019, que el Xeneize necesitaba incorporar un centrodelantero. Wanchope Ábila nunca pudo ocupar sus botines, a pesar de sus correctos números, y recién la aparición de Luis Vázquez movió, un poco, las estructuras.

Será tarea del DT congeniar las piezas: la columna vertebral parece estar definida y hay varios acompañantes que piden pista. Los juveniles, que durante el último semestre de 2021 parecían ser la única salvación, pueden, ahora, jugar un rol secundario. Pero, primero, el entrenador tendrá que convencerse de ponerlos.

LA COLUMNA VERTEBRAL

Boca se armó de atrás para adelante. Aunque a muchos no los convenza todavía, Agustín Rossi será quien se pare abajo de los tres palos; Marcos Rojo y Carlos Izquierdoz son inamovibles; Jorman Campuzano parece ser el ‘5’; y Benedetto, el ‘9’.

De estos nombres, hay dos en duda: el arquero y el volante. El problema, en ambos casos, es la regularidad: Rossi mostró sus interesantes condiciones, pero no pudo mantenerlas a lo largo del torneo (compárese el último Superclásico en relación al resto del campeonato). Ante San Lorenzo, en la final del torneo de verano, ratificó aptitudes. Campuzano faltó a los amistosos y no puede relejarse: detrás tiene mucha competencia.

LOS ACOMPAÑANTES

La recuperación de Eduardo Salvio es fundamental y aporta la cuota de distinción que le faltó al equipo durante gran parte del 2021. Si está bien físicamente, puede ser otro “refuerzo” de alta jerarquía.

El inoxidable Frank Fabra sigue siendo el dueño del lateral izquierdo, al menos por ahora, mientras que Luis Advíncula pica en punta en el derecho. Desde atrás, Marcelo Weigandt y Agustín Sandez empujan.

El multifacético Juan Ramírez deberá ganarse un lugar. Agustín Almendra tiene una calidad difícil de emparejar, pero las recurrentes lesiones complican su continuidad. ¿Y Diego González? ¿Le alcanzará para ganarle el puesto a Campuzano?

Cristian Pavón fue el mejor socio del Pipa, pero desde que volvió de Estados Unidos que busca una salida. Sebastián Villa es una eterna incógnita: es tan desequilibrante dentro de la cancha como en su vida privada.

EL ROL DE LOS PIBES

¿Quién no quiere ver a Exequiel Zeballos, Aaron Molinas, Equi Fernández, Cristian Medina, Alan Varela y, por qué no, Valentín Barco? Los que antes se pedían para mantener el barco a flote, ya no tienen que ser los marineros que sacan agua para afuera. ¿Tienen que jugar siempre? No necesariamente. ¿Tienen que jugar juntos? Tampoco. Pueden rotar y sumar minutos.

“Hay que trabajar día a día. Mañana hay que seguir entrenando y escuchando”, dijo el Changuito después del partido ante la Universidad de Chile. “Uno los conoce y sabe lo que pueden dar, que crezcan al lado de los grandes”, sumó el técnico. Para crecer, tienen que entrar también.

MÁS REFUERZOS

Nicolás Figal yPol Fernández robustecen dos zonas donde hay variantes. El ex Independiente ya se entrenó con el grupo y el ex Cruz Azul está al caer. Lo del paraguayo Ángel Romero parece haberse complicado. El defensor la tendrá difícil: ni siquiera Lisandro López -ya en México- pudo agarrar ritmo. Pol, en tanto, es un viejo conocido y se sabe lo que puede aportar en el medio.

Disclaimer: ninguno de estos equipos propuestos aleatoria y arbitrariamente son definitivos. Pueden ser un mix. He aquí donde debiera verse la mano de Battaglia: es el momento de dejar de repetir viejas fórmulas. El material está: tiene una base firme para darles a los juveniles una pata de apoyo. El futuro, dicen algunos, ya llegó. Pero se construye entre todos.

Por @gerbo__

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