Con varias apuestas y la ausencia de Carlos Tevez, que no volvió a los entrenamientos tras el fallecimiento de su padre, Boca busca su segunda victoria consecutiva en la Copa de la Liga Profesional. Tras un flojo debut con empate 2-2 ante Gimnasia, el equipo de Miguel Ángel Russo fue levemente superior a Newell’s en Rosario y se llevó un gran triunfo por 1-0 con gol de Carlos Izquierdoz en una cancha difícil para sumar de a tres por primera vez en este 2021. 

El entrenador repetiría el equipo este domingo en el duelo en el que el Xeneize recibirá al recién ascendido Sarmiento. Modificaría el esquema por uno más audaz, un 4-3-3 con Toto Salvio, Mauro Zárate y Sebastián Villa en ataque. Mantendría las dos apuestas con las que empezó la temporada: el juvenil Cristian Medina, de buen partido ante la Lepra y que relegó a Alan Varela al banco, y Nicolás Capaldo de 4, un puesto en el que Boca sufre desde la partida de Facundo Roncaglia y más atrás en el tiempo Hugo Ibarra.

Capaldo, algo desordenado pero con una voluntad y un físico privilegiado, cumplió en un puesto atípico para él, y espera ser la solución para Russo ante el bajo nivel de Buffarini y Jara, que se despedirán del club en junio, y el pase caído de Andrés Román, lateral colombiano de Millonarios.

La buena noticia en el corto plazo para el técnico del Xeneize es que Marcos Rojo, único refuerzo en este mercado, sumó minutos en la última práctica de fútbol. Si se acomoda físicamente, el ex Manchester United es un refuerzo de lujo para el fútbol argentino. Con el Superclásico en el horizonte, el 14 de marzo, la pregunta es si el dos veces mundialista llegará para el encuentro en La Bombonera. 

En cuanto al duelo de este domingo, Boca recibirá a Sarmiento este domingo a las 21:30 por la tercera fecha de la Copa de la Liga. El equipo, el mismo que ante Newell’s, sería: Andrada; Capaldo, Zambrano, Izquierdoz, Fabra; Medina, Campuzano, Cardona; Salvio, Zárate y Villa.

 

Después del desahogo que significó el título en la Supercopa ante Rosario Central, Boca quiere que sirva de impulso para que sea solo la primera de muchas alegrías en este 2019. El otro torneo que se define en este semestre, la Copa de la Superliga, tiene al Xeneize con buenas chances de avanzar a cuartos de final. Tras el 2-1 a favor en Mendoza, en el que varios suplentes respondieron a la confianza de Alfaro, el técnico vuelve a apostar por un 11 alternativo. Más allá de que se ganaron la oportunidad, en la semana habrá otro duelo clave ante Athletico Paranaense para liderar el grupo en la Libertadores.

La vuelta olímpica en el Malvinas Argentinas, que quebró con el maleficio en la Supercopa, renovó el aire viciado en Boca y empezó a cicatrizar la herida de Madrid. Con el viento a favor, habrá que ver si aparece la mejor versión del Xeneize, una deuda pendiente del breve ciclo de Alfaro. En cuanto a objetivos cumplidos, su tarea hasta aquí es impecable: no peleó el torneo solo porque Racing no lo permitió, avanzó en Copa Argentina, está casi en octavos de la Libertadores y ya tiene su primer título en el club.

Para recibir a Godoy Cruz, el técnico apelará a un equipo suplente, con la presencia de Tevez, quien por fin parece haber entendido su rol en el equipo. El Apache admitió que Zárate está en un nivel muy superior y su declaración fue una muestra de grandeza. Estará acompañado por Wanchope y Pavón, dos suplentes de lujo en un Boca que apunta a pelear todas las competencias.

En el fondo, Weigandt se ganó otra oportunidad con su buena actuación en Mendoza y Fabra volverá a sumar minutos para luchar un puesto en el lateral izquierdo. Más adelante, Almendra y Campuzano formarán el doble cinco alternativo y Reynoso se mantendrá en el equipo.

Así, Boca formará este domingo con: Andrada; Weigandt, Izquierdoz, Alonso, Fabra; Pavón, Almendra, Campuzano, Reynoso; Tevez y Ábila.

Los protagonistas, tras el título en la Supercopa, coincidieron en que este debe ser el punto de partida para cambiar la racha negativa de los últimos años. Es un pequeño paso de muchos que hacen falta para volver a ver un Boca ganador. Vamos por otro más en la Copa Superliga…

Luego de tres frustraciones, la más lejana ante Arsenal en 2012, la más abultada ante San Lorenzo en 2016 y la más dolorosa ante River en 2018, Boca intentará romper su estigma en la Supercopa de este jueves ante Rosario Central. Es una deuda pendiente para el Xeneize, uno de los pocos títulos que no ha podido lograr en su historia pese a que tuvo varias chances. Además, puede ser la primera vuelta olímpica para Alfaro, que parece haber optado por el sentido común en un momento bisagra: Zárate, el mejor jugador del equipo en este 2019, reemplazará a Tevez, o a Nández en caso de que el uruguayo no esté recuperado de su lesión.

Como sucede con casi todos los trofeos en disputa, para buena parte de los medios será apenas una anécdota si Boca se consagra y será una catástrofe si no lo hace. Ni una cosa ni la otra. Por el momento de incertidumbre que atraviesa Rosario Central, la obligación es mayor para el Xeneize, que necesita resarcirse en un duelo definitivo tras las dos finales perdidas con River en 2018. El título significaría un desahogo y, tal vez más importante aún, un paso más para hacer el duelo de Madrid, dejar de ver en retrospectiva y apuntar a lo que vendrá.

Alfaro entendió, mejor tarde que nunca, que el escudo está delante de los nombres, como bien sostuvo en una de sus cartas de presentación. La suplencia de Zárate era insostenible desde hace tiempo. Sus últimas actuaciones demuestran que ya no solo es el mejor jugador de Boca, sino del fútbol argentino. Tevez estaba recuperado de su lesión aunque no de su nivel, que nunca volvió a ser el de aquel que se marchó a fines de 2016.

Salvo que Nández no esté en óptimas condiciones, el Apache irá al banco. El resto del equipo no sufrirá variantes. Reynoso era la duda para el ingreso de Zárate pero finalmente mantendrá su lugar en el equipo. Pese al gol de Pavón en el triunfo ante Godoy Cruz y su floja actuación ante Tolima en Ibagué por la Libertadores, Villa seguirá entre los titulares.

Así, Boca irá por la Supercopa con los siguientes 11: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Mas; Nández, Marcone, Reynoso; Zárate; Villa y Benedetto.

En un semestre repleto de competiciones, Boca irá por su segundo objetivo. No le alcanzó en la Superliga para luchar el título pero consiguió el pase a la Libertadores. En la Copa actual, tiene casi en el bolsillo el pasaje a octavos. En la Copa Argentina, con poco le alcanzó para avanzar. Y en la flamante Copa de la Superliga, Alfaro utilizó bien sus cartas y los suplentes le respondieron. Llegó el momento de ratificar este breve ciclo en un partido por un título.

En un semestre con competiciones por todos lados, Boca iniciará su recorrido por Mendoza enfrentando a Godoy Cruz en su estreno por la Copa de la Superliga, un torneo que se creó para rellenar el calendario y que probablemente no dure demasiadas temporadas. Sin embargo, por mayor o menor que sea la importancia del certamen, el Xeneize siempre está obligado a dar la talla. Un par de días más tarde, en el mismo estadio, el Malvinas Argentinas, el equipo de Alfaro disputará la Supercopa ante Rosario Central: por eso el entrenador dispondrá de un 11 bastante alternativo y le dará descanso a sus principales figuras.

Benedetto, Marcone y Buffarini, tres nombres fijos entre los titulares, no viajarán a Mendoza y tampoco lo hará Tevez, que sigue recuperándose de una entorsis en su rodilla izquierda. La decisión de preservar a la mayoría de los titulares, que vienen de un partido desgastante en Colombia por la Lbiertadores, es entendible ya que la Supercopa es una cuenta pendiente para Boca, que la perdió en dos oportunidades, una ante San Lorenzo y otra ante River.

Pero antes de intentar saldar la deuda pendiente, el Xeneize intentará comenzar con el pie derecho la incipiente Copa de la Superliga. La defensa fue uno de los puntos flojos de Boca en Ibagué y Alfaro le dará la oportunidad a Weigandt y Alonso de mostrase. En el caso del juvenil, solo implicará sumar minutos teniendo en cuenta que Buffarini está asentado como titular. Por el contrario, el paraguayo, que hará dupla con Izquierdoz, tiene más chances de meterse en el equipo. Lo que extraña es que Mas repetirá en la banda izquierda: ¿implicará que Fabra pueda ser titular ante Rosario Central?

El sector donde más variantes habrá -y sorpresivas- es el mediocampo, con la presencia de tres jóvenes de las inferiores. Almendra, Capaldo y Obando irían de arranque junto a Campuzano. En el ataque, estarán Pavón y Wanchope, que viene metiendo presión a fuerza de goles en un momento donde sus acciones crecen y las de Benedetto bajan.

Así, Boca formará ante Godoy Cruz un 4-4-2 con: Andrada; Weigandt, Izquierdoz, Alonso, Mas; Almendra, Capaldo, Campuzano, Obando; Pavón y Ábila.

Apremiado por el calendario, Alfaro apuesta por que los pibes y los suplentes lo respalden. En lo inmediato, tiene la oportunidad de lograr su primer título como técnico de Boca y levantar un pagaré pendiente. Y si la prueba ante Godoy Cruz no funciona, aún le quedará la alternativa de remontar la serie en La Bombonera. Buena parte de ser entrenador es saber administrar los recursos. 

El clima fue el primer rival para Boca en Colombia, que por la niebla en Ibagué tuvo que pasar un día en Bogotá antes de desembarcar en la ciudad de Deportes Tolima. El Xeneize visitará al Pijao este miércoles en búsqueda de un triunfo que le garantice un lugar en octavos de la Libertadores. En el cierre de la Superliga y el inicio de la Copa Argentina, en parte justificable por el recambio utilizado, el equipo de Alfaro detuvo su progresión y se desinfló. Sin embargo, con toda la carne al asador en la Copa, deberá mostrar otra cara como visitante luego de la pálida imagen que dejó ante Athletico Paranaense en Curitiba.

La principal variante, obra del destino por la lesión de Tevez, será el ingreso de Zárate, la figura de Boca en este 2019. Lo increíble es que su entrada al 11 titular se tenga que dar por la dolencia física de un compañero y no por su destacado presente. Y aún más insólito es que tenga que estar ante una prueba definitiva para ganarse un puesto o no. Que tenga que «demostrar en un partido clave» como si el Apache hubiese sido el de la Libertadores 2003, la Champions 2008 o el primer torneo de Guillermo en 2016.

Nada de eso se vio en este semestre, por más que parte de la prensa quiera asociar un par de partidos aceptables a una mejoría sustancial en su nivel. Para ser claros: Tevez no está teniendo un gran semestre ni mucho menos y sí se habla de que levantó su rendimiento no es porque esté brillando, sino porque lo que venía mostrando antes era decepcionante.

Entre las pocas dudas que había en el 11, Villa le ganó la pulseada a Pavón. Alfaro considera útil al colombiano, que enfrentará a su ex equipo, en la función de volante. Benedetto, pese a la sequía propia y los goles de Wanchope, mantendrá su puesto como titular. En el fondo, donde el panorama está más claro, Mas se sostendrá por sobre Fabra, que con ritmo encima pide pista.

Así, Boca formará en Ibagué con: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Mas; Villa, Nández, Marcone y Reynoso; Zárate y Benedetto.

Tras desaprobar en el último examen internacional fuera de casa ante Athletico Paranaense -antes había empatado 0-0 con Wilstermann en Cochabamba-, Boca debe mostrar otra versión ante Tolima. Primero, para asegurar el acceso a los octavos de final. Y después, porque de ahora en más, la Libertadores no perdonará tropiezos como el de Brasil.

Tras una semana de descanso por estar clasificado a octavos de la Copa de la Superliga, Boca iniciará este viernes su camino por el otro torneo nacional. En el Minella, un escenario ideal para la escapada por Semana Santa, el Xeneize enfrentará a Estudiantes de Río Cuarto en la primera ronda de la Copa Argentina. El público de Mar del Plata volverá a tener la chance de ver al conjunto de Alfaro, un par de semanas después del 1-1 con Aldosivi, y otra vez observará un equipo alternativo: es lo máximo que el calendario de la Libertadores permite…

Teniendo en cuenta que el próximo miércoles, en Ibagué, Boca tendrá la chance de sellar el pase a octavos de la Copa ante Tolima, Alfaro decidió prescindir de la mayoría de los titulares, al menos en el 11 inicial. Quien sí estará, y más que un premio parece un castigo después de lucirse con dos tantos en el 4-0 ante Wilstermann en un puñado de minutos, es Zárate. ¿Por qué castigo? Porque de no ser por la lesión de Tevez, significaría que el ex Vélez sigue siendo suplente en la cabeza del técnico. Una medida cada vez más difícil de entender…

Si bien debería ser un duelo accesible para el Xeneize, de menor importancia en comparación con el resto de las competencias, para varios jugadores será una historia particular. Marcos Díaz tendrá revancha luego de su fallido debut ante el Tiburón. El Chelo Weigandt, lateral derecho surgido de las inferiores del club, hará su estreno oficial con la camiseta de Boca. Fabra estará ante la posibilidad de poner en aprietos a Alfaro, de cara al duelo decisivo ante Tolima. Obando, tras lucirse en su primera vez ante Aldosivi, deberá revalidar lo hecho en el mismo estadio.

En cuanto al rival, más allá de la trillada frase de que ningún partido es fácil, Estudiantes de Río Cuarto tiene méritos para hacerse respetar. El conjunto cordobés no pierde en el Federal A desde hace 21 partidos, por la quinta fecha de la fase regular ante San Lorenzo de Alem, el 30 de septiembre de 2018. Ganó su zona en la primera y en la segunda fase. Y es líder del pentagonal final junto a Sarmiento de Resistencia, con dos triunfos en igual cantidad de encuentros.

Los 11 de Alfaro, con un 4-4-2, serían: Díaz; Weigandt, López, Alonso, Fabra; Pavón, Marcone, Almendra, Obando; Zárate y Wanchope.

La primera ronda de la Copa Argentina, para los equipos grandes, es una apuesta de poco riesgo, pero no por eso menos incómoda. Casi nada que ganar y mucho por perder. Si Boca no se confía, algo difícil de creer con Alfaro, que sabe lo que es dirigir en el ascenso, probablemente no pase sobresaltos.

Tras la dura derrota por 3-0 con Athletico Paranaense, Boca no tiene otra alternativa que el triunfo ante Wilstermann para encaminar la clasificación a octavos de final de la Libertadores. El equipo boliviano le dio una mano al Xeneize con el empate ante Tolima, que le permitió conservar el segundo lugar en el grupo. Ahora será el turno del conjunto de Alfaro de aprovechar la oportunidad y hacerse fuerte en La Bombonera.

Alfaro volvería a prescindir de Zárate como titular, la figura de Boca en este 2019, tirando al tacho aquella carta de presentación en la que aseguró que «el escudo está adelante y el nombre detrás». Ni el ex Vélez justificó su salida ni Tevez levantó el nivel al punto de convertirse en indiscutido. Si es uno u otro, si son incompatibles, no quedan dudas de que el presente de Mauro es muy superior.

Si bien se le puede reconocer al técnico del Xeneize que en la mayoría de los puestos tiene claro a los interpretes, hay otros en los que es difícil explicar qué dudas tiene. El caso mencionado de Zárate es uno. Otro es el de Bebelo Reynoso, cuyo rol en el equipo todavía no está claro. Alfaro lo considera uno de los más talentosos y el mejor capacitado para hacerse cargo de la gestación. Sin embargo, no termina de darle la continuidad necesaria para ver si el volante cordobés, que será titular ante Wilstermann, despega o se estanca.

En otro de los puestos que faltan certezas, Villa parece tener una leve ventaja sobre Pavón y será titular este miércoles en La Bombonera. En la zona central del medio, Nández y Marcone son número puesto. Y en el área, si bien Wanchope está entre los concentrados, aún no está recuperado de su lesión y Benedetto, que viene con la pólvora mojada, irá de arranque. El Pipa todavía tiene crédito y es cuestión de tiempo para que el arco se le vuelva a abrir.

Así, Boca formará ante Wilstermann con: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Mas; Villa, Nández, Marcone, Reynoso; Tevez y Benedetto.

Alfaro tiene que comprender que una de las principales debilidades de Boca en estos últimos años fue priorizar los nombres por encima de los rendimientos. Es una piedra con la que venimos tropezando hace mucho tiempo. Llegó la hora de corregirla y poner el escudo por delante…

Mientras se recupera del cachetazo que sufrió con el 3-0 en contra frente a Atlhletico Paranaense en Brasil, Boca cerrará el campeonato visitando a Aldosivi con un equipo alternativo y el objetivo cumplido de clasificar a la próxima Libertadores. El partido le servirá a Alfaro para probar a los suplentes y que los titulares guarden energías para el duelo del próximo miércoles ante Wilstermann, vital para encaminar el pase a octavos de la Copa actual. El Xeneize retrocedió varios escalones en su paso por Curitiba y el golpe tiene que servir como aprendizaje.

Antes de seguir su camino en la Libertadores, Boca deberá cumplir con el tramite en Mar del Plata, que marcará el regreso de Frank Fabra luego de casi un año de inactividad. Su último partido, previo a su lesión en la rodilla izquierda, fue el 16 de mayo de 2018 en el triunfo 5-0 ante Alianza, con un tanto incluido. Su vuelta será tomada como un refuerzo en un sector en el que Mas nunca logró asentarse y Junior Alonso tampoco ofreció garantías.

Además, Marcos Díaz hará su debut con la camiseta de Boca para sustituir a Esteban Andrada, una de las figuras del equipo, que le prestará los guantes por un partido. La sorpresa será el estreno oficial en Primera de Agustín Obando, zurdo de 19 años que se destaca en Reserva como delantero por afuera y estuvo entre los sparrings del Mundial de Rusia 2018.

Villa y Pavón, que pelean por un puesto para el duelo ante Wilstermann, serán titulares con Kichan en el ataque y el colombiano actuando como carrilero. Nández y Campuzano integrarán el doble cinco para darle descanso por primera vez en el ciclo Alfaro a Marcone.

Lo que llama la atención, especulando con el partido del miércoles por la Copa en La Bombonera, es que Zárate será titular ante Aldosivi. Es cierto que Wanchope está lesionado y Alfaro cuida a Benedetto. Sin embargo, la pregunta es si esto significa que el ex Vélez seguirá siendo suplente en la Libertadores como ante Athletico Paranaense. ¿Qué hizo para estar en el banco si hasta acá fue el mejor jugador de Boca en 2019?

Así, el Xeneize formaría con los siguientes 11 en el Minella: Marcos Díaz; Mac Allister, Izquierdoz, Alonso, Fabra; Villa, Campuzano, Nández y Obando; Pavón y Zárate.

La ansiedad viene siendo uno de los grandes karmas de Boca en estos últimos años y la dura derrota en Brasil nos devolvió a la realidad. Este es un equipo en construcción, que viene por buen camino y sufrió un revés. Ni antes era tan bueno ni ahora es tan malo. Será el trabajo de Alfaro sacar conclusiones y aprender de la prueba fallida, tal como hizo luego de la caída con Atlético Tucumán en La Bombonera.

 

Tras garantizar su participación en la Libertadores 2020 con el triunfo 2-0 ante Banfield, el Boca de Alfaro tendrá su examen más difícil en la fase de grupos de la edición actual con la visita a Atlético Paranaense, vigente campeón de la Sudamericana. El Xeneize pondrá a prueba al liderazgo del Grupo G, teniendo en cuenta que tiene cuatro puntos, uno más que su rival de este martes. El partido tendrá un condimento extra que recién cuando empiece a rodar la pelota se verá cuánto lo afectará: el campo de juego del Arena da Baixada es sintético. ¿Es una ventaja para el local que sí está acostumbrado a jugar en ese césped?

Mejor prevenir que curar dice el refrán. Por eso, Alfaro tomó nota y programó los entrenamientos del domingo y lunes en el centro de entrenamiento de Ezeiza, en el que Boca cuenta con dos canchas de césped sintético. Luego de la práctica de este lunes, el Xeneize emprendió su viaje y arribó por la tarde a Curitiba, con la ausencia de Wanchope Ábila, que sufrió un desgarro ante el Taladro.

El Boca de Alfaro cumplió su tarea en el certamen local donde realizó una campaña de campeón pese a que no le alcanzó por haber arrancado su ciclo corriéndole de atrás a Racing y Defensa y Justicia, que no aflojaron. Si bien comenzó tambaleando, sobretodo en la derrota con Atlético Tucumán, a partir de ahí acumuló cinco triunfos consecutivos. Y tan o más importante aún si se mira a futuro, fue justificando con una suba en el rendimiento lo eficiente que ya era en los números. Ahora llegó el momento de revalidarlo en el plano internacional con su primera visita de riesgo a Brasil.

Lechuga realizará un par de variantes para el duelo en Curitiba. En el fondo, mantendrá a su defensa ideal mientras espera por la puesta a punto de Fabra, quien está convocado para el partido. En el medio, Nández reemplazará a Campuzano y Reynoso ingresará por Zárate. Además, Villa recuperará la titularidadd en lugar de Pavón, que le metió presión a Alfaro con una buena performance ante Banfield.

Así, Boca formaría un 4-4-2 con: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Mas; Villa, Nández, Marcone, Reynoso; Tevez y Benedetto.

Si bien la Libertadores viene siendo esquiva en los últimos años, Boca siempre ha coqueteado con ella y, a diferencia de otros equipos, nunca pasa papelones. Desde 1994 que no se queda afuera en fase de grupos y en la actual edición marcha con viento a favor para extender la buena racha. Este martes tendrá la chance de respaldar la estadística en Brasil. 

Luego del corte por la fecha FIFA, Boca reanudará su camino en el torneo recibiendo a Banfield con el objetivo de asegurar la clasificación a la fase de grupos de la próxima Copa Libertadores. El Xeneize tiene garantizada su participación en la ronda preliminar y con un triunfo más ingresará de forma directa, relegando a River, en caso de entrar, al repechaje. En cuanto a los convocados a sus selecciones, quienes menos participación tuvieron fueron justamente los citados por Scaloni en Argentina. Benedetto, apenas un puñado de minutos en la derrota ante Venezuela y Marcone, tan solo el descuento en la victoria con Marruecos. Andrada fue titular en Tánger, donde mantuvo el arco en cero y fue sustituido por Musso en la segunda etapa.

Por eso, salvo por el caso del Pipa, que será preservado para el duelo del próximo martes en la visita a Atlético Paranaense, el resto serán titulares este domingo. Andrada y Marcone son dos piezas fundamentales en la columna vertebral de Boca. En el caso del arquero, peleando mano a mano con Armani por ser el titular en la Copa América. El ex Cruz Azul aún no tuvo chances de demostrar que puede ser el reemplazante de Mascherano en el medio de la Albiceleste.

Los otros convocados, Nández con Uruguay, Villa con Colombia y Junior Alonso con Paraguay, tuvieron más participación y están descartados, al menos para ir desde el arranque ante el Taladro. Con muchas horas de vuelo encima, Alfaro prefiere prescindir el uruguayo y el colombiano, titulares en los últimos encuentros, para que lleguen óptimos al duelo con Curitiba, vital para reafirmar el liderazgo en el Grupo G de la Libertadores.

Teniendo en cuenta estas ausencias, Lechuga utilizaría un 4-2-3-2 con: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Mas; Campuzano, Marcone; Pavón, Tevez, Zárate; Wanchope. Será el regreso de Kichan tras su desgarro y la chance de reivindicarse luego de un inicio de 2019 muy flojo.

El equipo de Alfaro viene consolidándose y mostrando una pronunciada mejoría en su rendimiento colectivo. Los números lo acompañaron desde un principio. Y en las últimas semanas, previas a la fecha FIFA, también lo hicieron los méritos. Todavía falta mucho para llegar al techo, pero este Boca va en camino…