La Selección de Perú, con Ricardo Gareca a la cabeza, produjo la gran sorpresa de las eliminatorias sudamericanas. Su clasificación al Mundial fue todo un suceso y, en este momento, se vive una algarabía generalizada que lleva a los equipos del país a ir por más, a buscar la coronación en las copas continentales. En ese contexto, Boca visitará este jueves a Alianza Lima, el campeón peruano, para dar el primer paso en la Copa Libertadores 2018.

Los dirigidos por el uruguayo Pablo Bengoechea clasificaron a la Libertadores luego de un excelente 2017, que lo vio coronarse en el Torneo Apertura y en el Clausura, siendo así el absoluto campeón del Torneo Descentralizado, sin necesidad de jugar una final entre los ganadores de cada instancia. Igualmente, en un fútbol no tan competitivo como el peruano, al conjunto aliancista se le marcaron falencias: su juego no logró enamorar del todo a los críticos.

De ese equipo que dominó el fútbol inca desde los resultados el año pasado, Alianza Lima perdió una importante cuota goleadora que le suministraban Luis Aguiar, Lionard Pajoy y el argentino Germán Pacheco. En su lugar, el recién llegado Janio Posito buscará ocupar ese puesto vacante, aunque deberá pelar con el uruguayo Gabriel Leyes, que si bien no tuvo un gran 2017 marcó goles importantes para la obtención del título.

No sólo de estos años vive Alianza: el de azul y blanco es el club más longevo del país, fundado en 1901. Multicampeón e indicado como “El equipo del pueblo” por su masividad y su origen de clase baja, supo llegar a dos semifinales de Libertadores y sufrir como pocos clubes del continente: en 1987, un accidente de avión acabó con la vida de un plantel que prometía. El periodista peruano Enrique La Hoz nos habló del pasado y del presente de Alianza en MuyBoca Radio:

¿Cómo juega el rival del Xeneize? Pablo Bengoechea logró un excelente manejo y liderazgo en el conjunto blanquiazul y además pudo sumarle una idea de juego interesante pero con algunas aristas importantes. El 4-3-3 que plantea que casi todos sus partidos tienen como fin intentar manejar el balón y dominar al rival. Luis Garro o Miguel Marina y Francisco Duclós son parte necesaria para cada ataque en su labor de carrileros. El juvenil Aldair Fuentes es el volante más defensivo que posee Bengoechea, y cumple dichas funciones para liberar de ese responsabilidad a los experimentados Luis “Cachito” Ramírez y Rinaldo Cruzado. Este último, de conocido paso por Newell’s, posee la particularidad de haber llamado a su hijo Paulo Aimar Cruzado. Sí, lleva ese nombre en homenaje a Pablo, el ídolo de Rinaldo. Volviendo al juego, el argentino Tomás Costa, el polifuncional e interesante Carlos Ascues, el juvenil Kevin Quevedo y Maximiliano Lemos son otras de las opciones que maneja el DT.

En la delantera, Mario Velarde y Alejandro Hohberg le dan sentido a la idea de su juego por sus constantes desbordes y compromiso con la idea de ataque. Ambos, son de los puntos más altos que posee Alianza. Más allá de su intento por una estrategia ofensiva, uno de los fuertes del equipo peruano son los remates de larga distancia, por el buen pie y la potencia de sus mediocampistas, y el juego aéreo. La pelota parada es una de las armas más importantes ya que sus centrales Miguel Araujo y Gonzalo Godoy aportan en este rubro.

La parte negativa, y que deberá aprovechar el Xeneize, es el retroceso. Los mencionados Araujo y Godoy no se caracterizan por su velocidad y sumado a la idea de que los laterales sean parte del ataque, le genera más de un dolor de cabeza. No suele reagruparse con solvencia y termina siendo un equipo muy partido cuando hay que volver. Una de las claves para el conjunto de Guillermo puede estar en la velocidad para la contra que caracteriza a Boca. El primer paso lo dará en Lima, donde el Xeneize saldrá a mostrar su carácter: este rival es una correcta medida para saber dónde está parado a nivel continental. Comienza la Libertadores, el sueño de más de uno o de la mitad más uno.

Apenas 25 minutos alcanzaron para confirmar algo que ya se había visto en el amistoso ante Olimpia de Paraguay: este Boca está concentrado, metido, enfocado. Boca está voraz y hambriento: el Xeneize no tuvo piedad del humilde Atlético Güemes, definió el partido en menos de media hora y, en su primer compromiso oficial del semestre, pasó a 16° de final de la Copa Argentina al derrotar por 4–0 a los santiagueños.

La velocidad y precisión de Cristian Pavón, al que Boca ya extraña para la ida contra Independiente del Valle -fue expulsado vs. Nacional-; el toque y la movilidad de Nicolás Lodeiro; y las ganas de Carlos Tevez, que fue importante como lanzador aprovechando los piques por las bandas del resto del equipo, fueron demasiado para un rival cuatro categorías más abajo. El equipo de Guillermo Barros Schelotto aprovechó para poner en práctica la idea que viene inculcándole el DT desde su llegada: dinamismo y pases al vacío para lastimar al rival con un planteo bien agresivo. Dos goles de Pavón y uno en contra marcaron el 3–0.

La segunda parte fue sólo el correr de los minutos, apenas alterado por el 4–0 de un Pablo Pérez que busca ganarse la titularidad; del duelo Chicago — Santamarina saldrá el futuro rival en el torneo federal. La mala noticia de la excursión a San Juan fue la dolencia de Juan Manuel Insaurralde, que debió salir por una molestia a la altura de la cintura. Además, hubo algunas imprecisiones en el fondo a partir de pases fallidos, que podrían ser aprovechadas por un rival de mayor jerarquía.

Ya no hay más ensayos. Después de dos amistosos y un mes de pretemporada, a Boca se le viene en el calendario la semifinal de la Copa Libertadores. Más allá de algunas dudas, como la inclusión de Fernando Zuqui (otro criterioso partido) o de Pérez en Quito, el Xeneize tiene una certeza más que importante: el hambre está intacto. Un equipo seguro y confiado en los amistosos tendrá su prueba de fuego, esa que tiene entre ceja y ceja desde aquel penal convertido por Federico Carrizo contra Nacional. A escribir la historia.