En la escuela de periodismo nos enseñaron que nunca hay que escribir en primera persona. En el oficio impera la objetividad con la información y, para eso, se debe ser impersonal. Pero hoy te quiero hablar a vos, que, seguramente como yo, creciste viendo a estos tipos que parecía que podían lograr lo imposible. Y repetirlo. Y si no creciste con ellos, al menos te hicieron respirar aires de gloria durante más de una década. Por eso, quizás, este adiós sea una píldora tan dura de tragar: esta despedida, esta vez definitiva, representa el final de la era de los héroes.

Tevez debutó cuando era Carlitos. Yo tenía 10 años y en la pared de mi cuarto ya me acompañaban Román y Martín. Si bien nunca llegó a ser mi póster, supo ser el fondo de pantalla de mi primera computadora. Pero también fue el wallpaper del celular de mi hermano, que nació en el 2000 y recién pudo disfrutarlo en una cancha cuando volvió de conquistar Europa. Él no vivió la triple corona del 2003, ni la gallinita en el Monumental, pero lo vio levantar la Champions League y ser ganador con cada estandarte que defendió. Estoy seguro de que más de uno de ustedes, amigos lectores, tendrán alguna historia similar. Allí está la esencia del Apache: traspasar barreras. Ser mural en Fuerte Apache y en Manchester.

Pero esto no se trata solo de él. Esto se trata del punto final que significa su retiro. Para nosotros, que gritamos los 236 goles de Palermo, gozamos con la magia de Riquelme, nos paramos con cada desborde de Guillermo o el Chelo, festejamos las barridas de Bermúdez y Schiavi, vibramos con el Seba y el Chicho y ovacionamos a tantos otros, su partida nos deja sin emblemas que salgan a la cancha. Para nuestra generación, la que se levantaba a la mañana para ver cómo estos paladines derrumbaban los castillos de los más poderosos, es, un poco, la muerte de nuestra infancia y juventud. Un poema épico que llega a su fin.

¿Quién va a venir, ahora, a rescatarnos? ¿Quién se va a poner la ‘10’ y va a llevar la cinta, cual insignia acompañada por la mística espiritual del Dios Diego? Queda alguno girando por el mundo, es cierto. Pero ninguno como él, un verdadero campeón de la Casa Xeneize. Nadie es digno de su escudo. Desgraciadamente, esto no es una película de Marvel. En esta época en la que los mejores de nosotros se van rapidito, construir esas identidades con las que poder identificarse parece ya una cosa del pasado. Las leyendas son narrativas cada vez más fabulosas.

Mucho podrá decirse de su nivel en los últimos años. Para algunos habrá sido bueno, para otros malo y para la mayoría regular. Todo debatible. Indiscutible es lo que significó para el club y para el fútbol argentino. Fuimos mejores por tenerlo y afortunados de que sea nuestro. Gracias, Carlos, por hacernos creer en cuentos de fantasía.

Podcast: El fin de la era de los ídolos

Se fue Tevez de Boca, y con él, se acaba la infancia de mucho de los hinchas. Esa niñez vinculada a los posters, a los ídolos, a los superhéroes de carne y hueso que hacían lo imposible en la cancha. Se termina, también, la época dorada de Carlos Bianchi, con su último representante en el club. ¿Y ahora? ¿Qué es lo que vendrá? De esto y más charlamos en este nuevo episodio.

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Por @gerbo__

Desde la llegada de Russo, Tevez se reinventó como jugador. Si bien había convertido 16 goles entre 2018 y 2019 -primero con Guillermo y luego con Alfaro-, no terminaba de consolidarse como titular. Miguel lo ubicó al lado de un sacrificado Franco Soldano, con Salvio y Villa como flechas por las bandas y un Pol Fernández articulando los movimientos de la mitad de la cancha.

Tevez fue el emblema de la remontada en la Superliga 2019/2020. Jugó los siete partidos desde el arranque (sólo se perdió 34 de 630 minutos) y convirtió seis goles, incluido el 1-0 a Gimnasia, el día de la consagración. El 10 de marzo fue la última vez que pisó una Bombonera repleta, en el gran triunfo frente a Independiente Medellín por fase de grupos de Libertadores.

La aparición de la pandemia y la consecuente cuarentena estricta lo obligaron a replantearse muchas situaciones. Tras idas y vueltas, con declaraciones polémicas en el medio, finalmente decidió quedarse en el club. Se pensó que el parate por el COVID iba a frenar su gran momento futbolístico, pero volvió más fino en el juego aun, creando varias ocasiones en ataque aunque en los primeros partidos le costó convertir.

La rescisión del préstamo de Pol Fernández lo obligó a participar un poco más de la elaboración del juego, más como un enganche que como un finalizador de jugadas. El problema, que se empezó a evidenciar a finales de 2020 y se sufrió durante gran parte de 2021, es que cuando Tevez baja a armar el ataque, no había nadie para definir.

En sus últimos 16 partidos con la camiseta de Boca hizo cuatro goles: en la goleada 7-1 a Vélez (el gran triunfo del año), en el 2-1 vs Defensa y Justicia, otro en la importante victoria 2-0 a Santos por Copa y su último gol fue esa palomita contra River.

Si extrapoláramos sus recientes aportes futbolísticos a un equipo aceitado, se podría decir que no se lo va a extrañar tanto. Un gol cada cuatro partidos y poca incidencia en el trámite del partido. Pero en el contexto actual de un Boca de rendimientos bajos, donde la esperanza fueron tres pibes con pocos minutos en primera, el nivel intermitente de Tevez fue fundamental.

Boca pierde la inventiva, la chispa de un crack que, a sabiendas de que ya no tiene esa explosión que lo caracterizó durante toda su carrera, aprovechó al máximo sus recursos para generar faltas, capturar rebotes perdidos en el área o habilitar a sus rápidos punteros (Villa y Pavón). Pero claro, con ese sistema de juego y la velocidad de sus compañeros, siempre faltó alguien en el área para definir las jugadas: nuevamente, la idea juego conspiró contra los destellos del 10.

La última imagen no la deseaba nadie: un Tevez desganado, desconectado del partido, sin influencia real y, para colmo, estrellando su penal contra el travesaño. Boca va a extrañar al símbolo, al líder y al ídolo. Pero también sentirá la falta del mejor jugador de la segunda era Russo: 15 goles y 6 asistencias en 41 partidos.

El final no fue acorde a la carrera de crack que tuvo, más por problemas estructurales -armado de plantel y equipo- que por deficiencias propias. Boca deberá rearmarse sabiendo que no tendrá un héroe sobre quien apoyarse. Habrá que construir un plantel capaz de reponerse a las adversidades y que se anime más. Con lo que hay, el desafío es enorme. Sin Tevez, podría ser el momento de Cardona de tomar el rol de líder futbolístico (y de llevar nuevamente el 10 en la espalda), aunque para eso necesitará que su físico lo acompañe. Mientras tanto, Boca despide a su último gran ídolo y a uno de los pocos del plantel que ilusionaba con su rendimiento.

«El domingo a lo Boca», soltó Gustavo Alfaro al finalizar una práctica cerca de los hinchas que presenciaron el entrenamiento en Casa Amarilla. Por el domingo se refirió a este Boca – Tigre, a esta inédita final de la Copa de la Superliga que se disputará en Córdoba este fin de semana. Y por «a lo Boca» expresó un conjunto de valores y estilos que lleva intrínseca la idiosincracia de este club: la garra, la actitud, la tenacidad. De todo eso puede dar fe Nicolás Capaldo: el pibe, después de años de pelearla, será titular en una final con la camiseta de sus amores.

Pampeano, Capaldo llegó a Boca a los 16 años, en 2014, proveniente de Deportivo Mac Allister: sí, el club es manejado por el Colo, actual dirigente político de Cambiemos. De ese proyecto salieron jugadores ex Boca como Franco Cángele, Fernando Evangelista, Agustín García Basso o Cristian Álvarez. Se sumó a la Séptima división, por ese entonces dirigida por Víctor Marchesini, y llamó la atención del DT y también de sus colaboradores pero no sólo por su capacidad: el esfuerzo que puso Nicolás para llegar a Primera es una de las cosas más valorables de su personalidad.

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«Tiene una actitud distinta al resto, es extraordinario. Supera todas las barreras: no tiene tantas condiciones técnicas, pero desde que llegó al club trabajó para mejorarlas. Cometía errores en la entrega de la pelota, no tenía técnica, y lo laburó hasta mejorarlo ostensiblemente«, nos cuenta casi conmovido un colaborador de aquella Séptima división que vio surgir a Capaldo. «Es bien Boca, Nico Capaldo es Boca, es el típico jugador que estamos buscando y que le gusta a la gente. Llega a pelotas que los demás no llegan, cada bocha la pelea a muerte. A mí Nico Capaldo me emociona«, le afirma a MuyBoca, y crean que se comprueba con el tono de voz.

Capaldo fue creciendo y subiendo categorías, pero siempre mantuvo su vigor y su presencia. «Lo conocí antes de ir a un torneo en México: lo puse de titular y fue de los mejores. Jugó todo el año, salimos campeones con él, era una gran categoría que lo ayudó mucho a él», le cuenta a MuyBoca Sergio Saturno, su entrenador en Quinta. «Es aguerrido, marca y se entrega por completo. Tiene muy buen juego aéreo y, sobre todo, es un muy buen pibe», explica y, nuevamente, deja entrever esa personalidad y predisposición que ha enamorado a tantos técnicos a lo largo de su recorrido.

Firmó contrato en 2017 y el ascenso de Nicolás llegó hasta un multicampeón Xeneize: Capaldo fue el volante central de Rolando Schiavi en la Reserva y, ni más ni menos, también el capitán elegido por el Flaco. Fue justamente el ex defensor quien lo reversionó en su juego: dejó de limitarlo a hacer la banda para colocarlo pura y exclusivamente en el centro, y el pampeano respondió con despliegue y dinámica desde una zona neurálgica.

BUENOS AIRES, ARGENTINA - MAY 12: Nicolas Capaldo of Boca Juniors fights for the ball with Braian Cufre of Velez Sarsfield during a first leg quarter final match between Velez and Boca Jrs. as part of Copa de la Superliga 2019  at Jose Amalfitani Stadium on May 12, 2019 in Buenos Aires, Argentina. (Photo by Marcelo Endelli/Getty Images)

En 2019 le llegó su turno de saltar a Primera. Ya con 20 años, Capaldo fue citado por Gustavo Alfaro para realizar su primera pretemporada con el plantel profesional, junto con Marcelo Weigandt, Agustín Obando y Mateo Retegui (hoy en Estudiantes). El DT, recién llegado al club, hasta se animó a elogiarlo en sus primeros encuentros: «Voy trabajando con todos los chicos y me sorprendieron gratamente, si están en Boca cosas deben tener. Capaldo viene entrenando bien, se destaca en la Reserva y es capitán: Schiavi por algo le dio la cinta«, contó Alfaro en una de sus primeras conferencias.

A las palabras no se las llevó el viento y Nico tuvo minutos en la Primera: jugó por primera vez en un amistoso de verano contra Unión de Santa Fe y, en Superliga, tuvo su debut oficial en los últimos minutos del 1-0 a Defensa y Justicia. La Copa de la Superliga le dió más campo todavía: fue titular ante Godoy Cruz en Mendoza (2-1) y frente a Vélez en Liniers (0-0). Fueron, en total, 148 minutos oficiales para un pibe que ahora sueña con su primera final profesional en el club.

«Soy hincha y vine un par de veces a la Bombonera como fanático con mi viejo. Trabajo para lograr jugar en este club», dijo Capaldo cuando todavía se encontraba en Reserva. El trabajo, tan reconocido por sus ex entrenadores, ha dado sus frutos y hoy Nicolás se prepara para la final contra Tigre. Para jugarla a lo Boca.

Por @lucasg91

La primera pretemporada del ciclo Gustavo Alfaro ya está en marcha y, además del DT y del refuerzo Junior Alonso, hay cuatro caras nuevas en el plantel: Nicolás Capaldo, Javier Obando, Mateo Retegui y Marcelo Weigandt son los juveniles que iniciaron el año con el equipo superior. Mientras hay ofertas y sondeos por los dos pibes más destacados de Boca, Agustín Almendra y Leonardo Balerdi, las Inferiores siguen intentando sumar minutos y no ser sólo mercancía de (muy) buen valor. A continuación, te presentamos a cada uno de los nuevos:

NICOLÁS CAPALDO

Nicolas Capaldo. Entrenamiento de Boca Juniors. Pretemporada en La Reserva Cardales. 10 de enero de 2019 - Dia 8. Foto: Javier Garcia Martino - Photogamma.

20 años, categoría ’98. Volante, principalmente por el centro. Posicionalmente, ocuparía el puesto de Nahitan Nández, aunque con salida más clara y una técnica más depurada -pero sin dejar de lado la garra-. Capitán en su categoría, buen físico y altura.

MATEO RETEGUI

Mateo Retegui. Entrenamiento de Boca Juniors. Pretemporada en La Reserva Cardales. 9 de enero de 2019 - Dia 7. Foto: Javier Garcia Martino - Photogamma.

19 años, categoría ’99. Llegó a Boca como volante y fue evolucionando hasta ser centrodelantero, principalmente de la mano de Rolando Schiavi en Reserva. De porte físico envidiable, se caracteriza por su fuerza, su pegada y su optimismo: le falta en ductilidad y técnica. Si bien la tiene difícil para tener lugar en Primera, seguramente suene seguido en Reserva en 2019.

JAVIER OBANDO

Javier Obando. Entrenamiento de Boca Juniors. Pretemporada en La Reserva Cardales. 8 de enero de 2019 - Dia 6. Foto: Javier Garcia Martino - Photogamma.

18 años, categoría 2000. Primero volante ofensivo, ahora ya consolidado como delantero, más que nada segunda punta. Formó un tridente de lujo con Agustín Almendra y Facundo Colidio, saliendo múltiples veces campeones con su categoría, e integró selecciones juveniles. Habilidoso, rápido y con buena pegada en la pelota parada, es el último en llegar de ese trío que impresionó de la 2000. A seguir por buen camino.

MARCELO WEIGANDT

Marcelo Weigandt. Entrenamiento de Boca Juniors. Pretemporada en La Reserva Cardales. 8 de enero de 2019 - Dia 6. Foto: Javier Garcia Martino - Photogamma.

18 años, categoría 2000. Lateral derecho con varios partidos en Reserva y una fija en las convocatorias de las selecciones juveniles. «Va al frente como un caballo», dicen de él los que lo siguen hace rato. Buena técnica, proyección y muchísima fuerza. Personalidad le sobra: constantemente habla con sus compañeros. Está en el club desde los siete años y es una de las promesas. Si se acomoda y no sufre la adaptación, es el cuatro del futuro.

 

LA MIRADA DE ALFARO

«Los juveniles están muy bien, estoy muy contento con los chicos. Me sorprendieron gratamente. El talento es necesario pero no es suficiente, tienen que tener personalidad para imponerse. Nico Capaldo es un chico que juega muy bien, sabe lo que es el  mundo Boca, Schiavi no le da la cinta por casualidad. Esán trabajando bien los juveniles».

La salida de los Barros Schelotto de Boca ha dejado una incertidumbre total de cara al futuro, ya que por primera vez en la gestión Angelici, es realmente una incógnita quién se hará cargo del plantel bicampeón de la Argentina en 2019: Falcioni, Bianchi, Arruabarrena y Guillermo fueron los entrenadores en los últimos 8 años, pero el de hoy parece un momento de cambio, ya que la mirada estaría puesta en un nombre fuera del riñón del club.

Es preciso hacer un repaso de los distintos momentos en cuanto a los técnicos se refiere. El hoy máximo dirigente xeneize heredó el ciclo de Julio César Falcioni, que venía de ser campeón invicto en el Apertura de 2011 y se preparaba para disputar la Copa Libertadores, a la que accedería a la final y caería derrotado ante Corinthians en Brasil. Llegó el «estoy vacío» de Riquelme pero el ciclo del entrenador no tembló. Sin embargo, la segunda mitad del 2012 traería unos vaivenes en el rendimiento y la figura de Román desde el exterior presionaba ante cada mal resultado. Boca terminaría 6to en el campeonato a 8 puntos del campeón Velez. Angelici había decidido ratificar la confianza de Falcioni, e incluso anunciar la renovación de contrato, pero la gente en aquel partido ante Godoy Cruz en La Bombonera dio su veredicto: Carlos Bianchi había dado señales de querer volver a dirigir y el pueblo bostero clamó por su vuelta, lo que obligó al presidente a escuchar a sus socios. Fue la tarde que se consideró, a la postre, «el Cabildo abierto» y que terminó con el retornó del Virrey.

Bianchi Angelici

El 2013 se iniciaría con el retorno del técnico más ganador de la historia del club y la vuelta de Juan Román Riquelme al primer equipo, por ende, la ilusión no podía ser más grande. Pero los resultados no estuvieron a la altura: eliminación en 4tos de final ante Newell’s, y un 19° puesto en el Torneo Final 2013. A la campaña siguiente, un gran recambio de nombres y un 7° puesto en el Torneo Inicial cerraron el año. Bianchi siguió en su cargo y consiguió un subcampeonato en el Final 2014, ganado por River. Su ciclo se terminaría de manera abrupta en el segundo semestre de ese año, tras tres derrotas en cuatro partidos en el arranque del campeonato. Mientras tanto, en el radar aparecía el nombre de Rodolfo Arruabarrena, hombre de la casa y técnico joven que ya tenía en sus espaldas una gran campaña en Tigre y un subcampeonato con Nacional en Uruguay. Con la salida del Virrey, la llegada del Vasco fue casi inmediata.

La historia de Arruabarrena es más conocida: llegó a semifinales de la Sudamericana, se quedó para el 2015 y salió campeón del Torneo y de la Copa Argentina. Antes, claro, sufrió la eliminación en el escritorio de CONMEBOL en la Copa Libertadores. Los títulos pesaron más que las desgracias y el retorno de Tevez reavivó las ilusiones de un equipo que arrancó el 2016 con la Supercopa Argentina en el horizonte: la derrota 0-4 ante San Lorenzo empezó a encaminar ese ciclo hacia el final. Coincidentemente con ese decrecimiento, Guillermo Barros Schelotto frustraba su paso en el fútbol italiano como técnico del Palermo debido a que no cumplía con los requisitos para entrenar en Europa, su vuelta al país dejaba la puerta abierta para el nombre que siempre deseó Angelici. 

Arruabarrena Angelici

La resolución también fue rápida, el 28 de febrero fue el último partido del Vasco y el 3 de marzo el Melli ya estaba sentado en el banco de suplentes. Desde ahí, lo más reciente: semifinal en la Copa del 2016 con la insólita caída ante Independiente del Valle, 10° puesto en el Torneo Transición y sin Libertadores para 2017. A la postre, el título del torneo largo y una nueva ilusión para 2018. Vuelta a la Copa, caída en la Supercopa con River, bicampeonato y la final que todavía duele. Fin de ciclo. 

Y justamente ahora, en lo que será el último año de Angelici como presidente, un gran signo de pregunta se posa sobre el banco xeneize. Ya no hay nombres que se posicionen por peso específico ni un candidato que genere consenso entre toda la Comisión Directiva. El presidente está en una encrucijada y deberá decidir bien porque los resultados deportivos del próximo año pueden ser vitales para la continuidad de su gente al frente del club. Lo que parece claro es que no será un hombre de la casa, ¿no será tiempo para un extranjero? ¿vendrá un manager para encaminar la elección? Verdaderamente nadie da garantías y todavía hay mucho por jugar. 

Por @tomynel

«Cada uno cosecha lo que siembra».

La gestión Coqui Raffo, finalizada por la renuncia del coordinador este miércoles, comenzó con miradas de reojo: el nunca claro convenio con el Barcelona, que pareciera no haber sido aprovechado por ninguno de los dos clubes, y el elevado alquiler de la Candela marcaron un arranque con el pie izquierdo. La oposición criticó en numerosas ocasiones los costos del predio de Villa Luzuriaga, canchas que finalmente Boca dejará para mudarse al nuevo complejo del club en Ezeiza, y en lo económico no parece haber sido un proyecto razonable para la institución.

Por el lado deportivo, es difícil medir los resultados de las Inferiores en cualquier club y más todavía en Boca. Sí es destacable el rendimiento numérico de los diferentes equipos xeneizes: durante la gestión Raffo, Boca fue puntero de la tabla general en tres de los cinco años. Y en las últimas citaciones a las juveniles, tras una fuerte restructuración de los cuerpos técnicos, los pibes boquenses coparon las listas. Cada fin de semana, Raffo estuvo presente con los chicos y no tuvo problemas en ponerse el overol para ayudar tanto a los enviados de la Primera como a los empleados de limpieza.

Pero, por otra parte, ha sido difícil ver los frutos del trabajo subterráneo reflejados en la Primera. Apenas dos jugadores se han consolidado, con intermitencias, como parte importante del primer equipo: Andrés Cubas y Rodrigo Bentancur. Las fugas a Europa de promesas como Leo Suárez y Nahuel Cisneros fueron también una mancha importante para el ciclo. Boca fue, junto con Vélez, el equipo que más jugadores ha hecho debutar en estos últimos cuatro años; y sin embargo, a los chicos les costó amoldarse al ritmo del fútbol profesional.

Raffo charló en varias ocasiones con MuyBoca Radio y constantemente pidió paciencia para los juveniles del club: «Los futbolistas en Boca están, pero a veces nos apresuramos creyendo que un chico de 17 años va a salvarnos», aseguró en julio de 2016; «lo que resta por hacer es modificar el proceso de consolidación para que puedan jugar en Primera», pidió unos meses más tarde. «Debemos replantear el proceso de espera que tenemos en el club. Por ejemplo, hubo un error al dejar ir a la categoría 96», fue su frase más autocrítica en el programa, poniendo siempre el foco en la consolidación de sus chicos.

Dentro del club han valorado su laburo en Inferiores, y tres proyectos asoman como importantes para el futuro de Boca criados bajo su ala: el arquero Manuel Roffo, de 17 años; el central Gonzalo Goñi, de 18; y el delantero Facundo Colidio, de 16. Ambos han sido llevado de a poco y con un plan integral diseñado por todos los niveles de Inferiores.

En un club donde la presión es diaria y los tiempos apremian, el balance de las Inferiores debe pasar por el tamiz necesario para limpiar a pibes que se queman antes de tiempo y por condiciones externas al proceso de juveniles. El ciclo Raffo, igualmente, cosechó críticas desde el arranque hasta el final y es poco lo que puede ofrecer para defenderse. Quizá, y ojalá, en unos años los frutos aparezcan para evidenciar los méritos del ahora ex coordinador de Inferiores.

Por @lucasg91

Como viene sucediendo desde mitad de Campeonato, en el encuentro ante Temperley en La Bombonera, el fin de semana Boca contó con las presencias de jugadores profesionales que siguen bajando para tener minutos de fútbol. Federico Carrizo, Adrián Cubas y Lisandro Magallán fueron figuras también del encuentro que se gestó con la misma adrenalina que la Primera.

Debido a la lesión de Guillermo Sara en su hombro en el entrenamiento previo al partido, el elenco del Flaco Schiavi también se vio influenciado con los cambios a último momento, que desencadenó en el debut de Axel Werner en Primera y la suplencia estuvo a cargo de Ramiro Martínez.

El arquero ’97 Matías Pesallaccia también disfrutó su debut en Reserva; le ha tocado en inferiores, fue titular este 2016 en la mayoría de los encuentros en Cuarta división y a mitad de año fue citado para entrenar con Reserva, hasta sumarse al banco. Sorpresivamente y por circunstancias obligadas el domingo obtuvo la chance de atajar un escalón más arriba; además, cabe destacar que hace semanas se recibió como Técnico en Comercio Exterior.

Otra de las sorpresas fue la citación del delantero ’97 Gonzalo Lamardo, quien explotó y logró un desempeño fenomenal este año en Cuarta, a cargo de Víctor Hugo Marchesini. Es delantero de Roberts, partido de Lincoln, quien realizó parte de las inferiores en Club Rivadavia. Veloz, símil a un extremo, el domingo fue otro de los jugadores que se destacó. Por su parte, Mariano Bettini cumplió con su tarea al reemplazar a Nahuel Molina Lucero, expulsado en el encuentro anterior frente a Racing en Casa Amarilla, desempeño que dejó satisfecho al cuerpo técnico.

Fue un partido para ambos equipos, en el que uno u otro podía liquidarlo de contra. En el primer tiempo se lució más Boca ante un River que no estuvo preciso ni tampoco lúcido, ya de entrada con algunas chances de Marcelo Torres, quien comenzó afiladísimo los primeros 45’. Tal fue así que marcó el 1-0 para darle paso a un vibrante Superclásico. Ordenada estuvo la defensa al mando del platense Lisandro Magallán y atento el mediocampo. Se adelantaron ante la marca y recuperaron el balón tanto Adrián Cubas como Julián Chicco, este último jugando como volante por derecha y relevando a los centrales.

El complemento fue distinto. La transparencia que había padecido River en la primera etapa, en la segunda parte el equipo dirigido por Facundo Villalba fue nítido y se animó a ir al ataque constantemente por los costados. River no pudo aprovechar reiteradas situaciones claras de gol, como un remate que se estrelló en el travesaño y varias jugadas que pasaron cerca del palo. Gracias a la seguridad de Pesallaccia, la Banda no logró descontar para cambiar la historia.

Cerca de los 20’ el partido se volvió plano y el xeneize manifestó algunas irregularidades en la última línea, lo que ocasionaba la viveza del millonario para dirigirse al contraataque. Sin embargo, una desatención de la defensa local generó que nuevamente Marcelo Torres definiera mano a mano ante el arquero Maximiliano Velazco. Guapo y con calidad, el delantero oriundo de Quilmes definió de derecha al segundo palo para sentenciar el 2-0 final en el predio de Ezeiza.

 

Formaciones iniciales

  • RIVER PLATE: 1- Maximiliano Velazco; 2- Gonzalo Montiel, 3- Facundo Medina, 4- Elias López, 5- Eric Barrios, 6- David Martínez, 7- Franco López, 8- Lautaro Arellano,  9- Gianluca Simeone, 10- Matias Moya, 11- Nicolás Godoy.
  • Suplentes: 12- Franco Petroli; 13- Augusto Aguirre, 14- Nahuel Gallardo, 15- Pablo Olivo, 16- Mauricio Vera, 17- Benjamin Rollheiser, 18- Agustín Zicarelli. DT: Facundo Villalba.

 

  • BOCA JUNIORS: 1- Matias Pesallaccia; 2- Lisandro Magallán, 3- Pedro Silva Torrejón, 4- Mariano Bettini, 5- Adrián Cubas, 6- Agustín Heredia, 7- Gonzalo Lamardo, 8- Julián Chicco, 9- Marcelo Torres, 10- Gonzalo Maroni, 11- Federico Carrizo.
  • Suplentes: 12- Javier Bustillos; 13- Franco Ramos, 14- Ezequiel Coronel, 15- Agustín Almendra, 16- Alexis Messidoro, 17- Tomás Fernández, 18- Lisandro Cabrera. DT: Rolando Schiavi.

 

Cambios

  • RIVER PLATE: Benjamín Rollheiser (17); Agustín Zicarelli (18) por Gianluca Simeone (9); Mauricio Vera (16) por Nicolás Godoy (11).
  • BOCA JUNIORS: Alexis Messidoro (16) por Gonzalo Maroni (10); Agustín Almendra (15) por Gonzalo Lamardo (7); Franco Ramos (13) por Mariano Bettini (4).

 

Árbitro: Alejandro Porticcella.

Asistente 1: Lucas Mattis.

Asistente 2: Matias Lacaze.

Por la Fecha 12 del Torneo de Reserva, Boca cayó el domingo por la mañana 0-3 ante la Academia. Los goles fueron convertidos por Maximiliano Cuadra, Brian Guille y Brian Mansilla. A pesar de esta derrota, el elenco de Rolando Schiavi sigue en lo más alto de la tabla, aunque compartiendo el liderazgo con Huracán con 24 unidades.

Debido a la tragedia aérea ocurrida días atrás con el equipo brasilero Chapecoense, ambos equipos y todo el público presente realizaron un respetuoso minuto de silencio antes de comenzar el partido, recordando a las 76 víctimas.

Entrando en lo deportivo, el xeneize no logró liquidarlo en la primera etapa, cuando presentó las oportunidades de gol más claras. Adrián Cubas y Federico Carrizo volvieron a estar presentes en el 11 titular y disputaron los 90’, a la suma del arquero Axel Werner. Pero Racing se hizo fuerte de visitante y en el complemento aprovechó algunas falencias de la defensa local para arrasar en el contraataque y con el marcador.

En el primer tiempo se mantuvo activo el delantero ’97 Marcelo Torres, que generó una de las primeras situaciones al cabecear hacia uno de los palos. Sin embargo, Gastón Gómez estuvo atento para sacarla al córner. Con la vuelta a la titularidad de Alexis Messidoro, el enganche se animó de media distancia, remate que terminó en las manos del arquero. Por su parte, el lateral derecho Nahuel Molina sorprendió con un bombazo que se estrelló en el travesaño.

Al comienzo del segundo tiempo, el conjunto azul y oro tenía comprometida una parte de la defensa con tarjetas amarillas: el central Agustín Heredia y el lateral izquierdo Pedro Silva Torrejón, lo que obligó a Schiavi a realizar la primera modificación. Para cuidar a Heredia de las amonestaciones de cara al Superclásico, en su lugar ingresó el tucumano ’99 Oscar Salomón.

Minutos más tarde, una contra de Racing desencadenó en el gol del delantero Maximiliano Cuadra, quien abrió el marcador con un cabezazo hacia el primer palo de Werner. Posteriormente, un desconcierto de la defensa local generó que el delantero Brian Guille, que había ingresado en lugar de Cuadra, aprovechase una mala salida de Werner y con el arco en soledad colocara el 2-0 parcial.

Para sentenciar el resultado, el mismo error que cometió Boca lo pagó de la misma manera: Brian Mansilla anotó el 3-0 final a causa de otra mala maniobra de Werner. Minutos antes de finalizar el encuentro, el juez Juan Pablo Loustau le mostró tarjeta roja a Nahuel Molina Lucero por un agarrón cerca del área, jugada que le permitía a Racing nuevamente atacar de contra. El lateral de Embalse, Córdoba se perderá el partido ante River Plate el próximo fin de semana.

 

Formaciones iniciales

  • BOCA JUNIORS: 1- Axel Werner; 2- Franco Ramos Mingo, 3- Pedro Silva Torrejón, 4- Nahuel Molina Lucero, 5- Adrián Cubas, 6- Agustín Heredia, 7- Tomás Fernández, 8- Ezequiel Coronel, 9- Marcelo Torres, 10- Alexis Messidoro, 11- Federico Carrizo.
  • Suplentes: 12- Ramiro Martínez; 13- Oscar Salomón, 14- Nicolás Capaldo, 15- Agustín Almendra, 16- Lucas Brochero, 17- Gonzalo Maroni, 18- Lisandro Cabrera. DT: Rolando Schiavi.

 

  • RACING CLUB: 1- Gastón Gómez; 2- Héctor Villalba, 3- Gabriel Díaz, 4- Cristian Marcial, 5- Kevin Gutiérrez, 6- Rodrigo Schlegel, 7- Maximiliano Cuadra, 8- Jorge Marina, 9- Brian Mansilla, 10- Matias Zaracho, 11- Brian Álvarez.
  • Suplentes: 12- Lionel Piedrabuena; 13- Agustín Gómez, 14- Matias Escudero, 15- Gastón Kranevitter, 16- Agustín Araujo, 17- Gonzalo Córdoba, 18- Brian Guille. DT: Juan Ramón Fleita.

 

Cambios

  • BOCA JUNIORS: Oscar Salomón (13) por Agustín Heredia (6); Gonzalo Maroni (17) por Tomás Fernández (7); Agustín Almendra (15) por Ezequiel Coronel (8).
  • RACING CLUB: Brian Guille (18) por Maximiliano Cuadra (7); Gastón Kranevitter (15) por Kevin Gutiérrez (5); Gonzalo Córdoba (17) por Brian Mansilla (9).

 

Amonestados

  • BOCA JUNIORS: Agustín Heredia (6); Pedro Silva Torrejón (3).
  • RACING CLUB: Héctor Villalba (2).

 

Expulsados

BOCA JUNIORS: Nahuel Molina Lucero (4).

 

Árbitro: Juan Pablo Loustau.

Asistente 1: Kevin Alegre.

Asistente 2: Juan Ignacio Arcos.

Galería de imágenes

 

Nuevamente volvieron a ser ejes centrales del equipo Adrián Cubas y Federico Carrizo, quienes vienen teniendo continuidad en Reserva desde el encuentro contra Temperley, en La Bombonera. Si bien el partido no fue bueno, ya que hubo algunas irregularidades desde el mediocampo en adelante, ‘Pachi’ Carrizo logró otro fenomenal desempeño al igual que contra Rosario Central en la fecha anterior. Del mismo modo Cubas, el juvenil categoría ’96 que se mostró preciso en la recuperación y en constante presión con la marca. Sin embargo, el mediocampista debió retirarse al comienzo del segundo tiempo por una pequeña molestia en el aductor.

En esta primera etapa ambos equipos tuvieron chances de romper con el marcador en cero, pocas pero precisas a la hora de definir. Una de las primeras fue el remate de Gonzalo Maroni que pasó cerca del palo, esquivando a sus rivales y rodeando la medialuna del área. Posteriormente, Brian Mieres se animó desde el sector derecho con un zapatazo, pero el ‘Mono’ Martínez dio respuesta y sin dar rebote se quedó con el balón. Pero San Lorenzo fue más contundente en el ataque y con su delantero de área Adolfo Gaich, el Ciclón generó las situaciones más peligrosas del primer tiempo, al rematar y después cabecear por arriba del travesaño.

Después del primer cambio obligado en el equipo de Schiavi, el volante Ezequiel Coronel ingresó en el complemento en lugar de Cubas para ayudar en la recuperación y replegar a la dupla central Ramos MingoHeredia; ambos son cordobeses y compartieron equipo en el club Atalaya. El xeneize se acomodó y fue un poco más lastimoso con los laterales Pedro Silva Torrejón y Nahuel Molina, lanzando centros para los delanteros Tomás Fernández y Marcelo Torres. Asimismo, el Pachi Carrizo también tuvo su chance tras ejecutar un magnífico tiro libre que, al rebotar en la barrera, salió al córner muy cerca del palo. A falta de 10 minutos para finalizar, el ex Instituto Gonzalo Maroni aprovechó el desconcierto de la defensa azulgrana en el área, y mediante un hueco definió con un derechazo para sellar la victoria definitiva de Boca 1-0.

Formaciones iniciales

  • SAN LORENZO: 1- José Devecchi; 2- Federico Gattoni, 3- Gabriel Rojas, 4- Brian Mieres, 5- Rodrigo De Ciancio, 6- Emanuel Maciel, 7- Francisco Galván, 8- Franco Moyano, 9- Adolfo Gaich, 10- Héctor Acevedo, 11- Lautaro Montoya.
  • Suplentes: 12- Tobias Robledo; 13- Matias Kusich, 14- Lorenzo Molina, 15- Brian Benitez, 16- Gonzalo Jaque, 17- Cristian Barrios, 18- Lorenzo Mena. DT: Claudio Biaggio.

 

  • BOCA JUNIORS: 1- Ramiro Martínez; 2- Franco Ramos, 3- Pedro Silva Torrejón, 4- Nahuel Molina Lucero, 5- Adrián Cubas, 6- Agustín Heredia, 7- Tomás Fernández, 8- Julián Chicco, 9- Marcelo Torres, 10- Gonzalo Maroni, 11- Federico Carrizo.
  • Suplentes: 12- Matias Pesallaccia; 13- Oscar Salomón, 14- Ezequiel Coronel, 15- Agustín Almendra, 16- Alexis Messidoro, 17- Kevin Mergen, 18- Lisandro Cabrera. DT: Rolando Schiavi.

 

Cambios

  • SAN LORENZO: Cristian Barrios por Adolfo Gaich; Gonzalo Jaque por Héctor Acevedo; Lorenzo Mena por Lautaro Montoya.
  • BOCA JUNIORS: Ezequiel Coronel por Adrián Cubas; Agustín Almendra por Julián Chicco; Oscar Salomón por Gonzalo Maroni.

 

Amonestados

  • SAN LORENZO: Federico Gattoni.
  • BOCA JUNIORS: Marcelo Torres; Agustín Heredia.

 

Árbitro: Juan Pablo Pastor.

Asistente 1: Renzo Donato.

Asistente 2: Nicolás Di Plácido.

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Se llevó a cabo una nueva fecha del Torneo de Reserva. Boca visitó este martes a Gimnasia Esgrima de La Plata e igualó 2-2 en el predio de Estancia Chica. Marcelo Torres y Nazareno Solís marcaron para el elenco dirigido por el Flaco Schiavi. Por su parte, Ramírez y Lloyaiy anotaron para el Lobo.

Sin la presencia de Messidoro, Chicco y Molina Lucero, afectados por los entrenamientos de la Sub20 a cargo de Claudio Úbeda, Boca sacó un provechoso empate como visitante, pero también con sabor amargo.

Cuando se gestaban los primeros minutos del encuentro, una clara mano en el área del marcador de punta derecho, Mariano Bettini ocasionó que el juez Filomeno decretase penal para Gimnasia. El ejecutante fue Iván Ramírez, quien puso el 1-0 parcial en Abasto.

Ambos equipos tuvieron un ida y vuelta a lo largo de los 45’, contando algunas chances claras para el conjunto xeneize por parte del enganche Yamil Romero y del ex Talleres, Nazareno Solís, quien volvió a ser tenido en cuenta por el CT de Reserva para sumar minutos de fútbol. Sobre el final del primer tiempo, Boca sacó provecho con un cabezazo del Marcelo Torres, quien marcó el empate con el que se fueron rumbo a los vestuarios.

En el complemento, Gimnasia se plantó de mejor manera que en la primera parte. Con excepción de la desatención de la defensa, que generó el desborde de Solís por izquierda y un zapatazo al ángulo del volante. De esta manera daba vuelta el encuentro 2-1 a favor de la visita.

Schiavi agotó los tres cambios: ingresaron en principio Tomás Fernández y Lisandro Cabrera, ambos categoría ’98, para otorgarle mayor ataque a la delantera. Asimismo, el cordobés Lucas Brochero debió retirarse obligadamente por una molestia en el aductor; hoy se determinará mediante una resonancia la magnitud de la lesión.

Más tarde entró Gonzalo Maroni, el ex Instituto categoría ’99,  que volvió a las canchas luego de la rotura de meniscos. Se acercó al banco luego de llamado de Héctor Bracamonte para ingresar y generar más despliegue y potencia al ataque.

Después de una lluvia de tarjetas amarillas, tanto para Boca como Gimnasia, el autor del gol del local debió irse expulsado por un manotazo intencional hacia su rival. Pero Boca no logró aprovechar el hombre de más, sin poder cerrar el partido con una victoria. De pelota parada, el central Alejo Lloyaiy convirtió el agónico gol del empate, a falta solamente de dos minutos para finalizar.

Formaciones iniciales

  • GIMNASIA LP: 1- Manuel García; 2- Alejo Lloyaiy, 3- Matías Melluso, 4- Federico Escobar, 5- Agustín Bolívar, 6- Kevin Ceceri, 7- Enzo Martínez, 8- Matías Noble, 9- Nicolás Contín, 10- Iván Ramírez, 11- Jorge Valdez Chamorro.
  • Suplentes: 12- Veloz; 13- Córdoba, 14- Garibaldi, 15- Lachalde, 16- Alegre, 17- Andrada, 18- Tapia. DT: Andrés Yllana.

 

  • BOCA JUNIORS: 1- Ramiro Martínez; 2- Franco Ramos, 3- Thiago Grandis, 4- Mariano Bettini, 5- Ezequiel Coronel, 6- Agustín Heredia, 7- Lucas Brochero, 8- Pedro Silva Torrejón, 9- Marcelo Torres, 10- Yamil Romero, 11- Nazareno Solís.
  • Suplentes: 12- Matias Pesallaccia; 13- Oscar Salomón, 14- Gonzalo Virano, 15- Diego Mercado Carrizo, 16- Gonzalo Maroni, 17- Tomás Fernández, 18- Lisandro Cabrera. DT: Rolando Schiavi.

 

Cambios

  • GIMNASIA LP: Lachalde por Noble; Alegre por Valdez Chamorro; Córdoba por Melluso.
  • BOCA JUNIORS: Fernández por Brocher; Cabrera por Torres; Maroni por Grandis.

 

Amonestados

  • GIMNASIA LP: Ceceri; García; Martínez; Lachalde.
  • BOCA JUNIORS: Bettini; Torres; Silva Torrejón

 

Expulsados

  • GIMNASIA LP: Ramírez.

 

Árbitro: Gonzalo Filomeno.

Asistente 1: Elvio Artiles.

Asistente 2: Jonathan Florentino.

 

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